
El quiteño Ignacio Flores, teniente coronel del rey, tras larga y dura peripecia militar impuso la bandera real en la ceja de El Alto y bajó a la ciudad el 30 de junio de 1781. Quedaba todavía un largo vía crucis, el segundo cerco de septiembre y octubre, la prisión de Bartolina Sisa, la apertura definitiva de la ciudad por el teniente coronel José de Reseguín, la prisión de Tupac Catari delatado por uno de sus hombres y su muerte decretada por el alcalde paceño Tadeo Diez de Medina,
Sigue leyendo



















