Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 17 de abril de 2011
La construcción del orden es quizás en la Bolivia del siglo XXI la tarea más importante que debemos encarar, y a la vez en la que hemos fracasado de manera más estrepitosa.
Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 17 de abril de 2011
La construcción del orden es quizás en la Bolivia del siglo XXI la tarea más importante que debemos encarar, y a la vez en la que hemos fracasado de manera más estrepitosa.
Publicada en Página 7 y los Tiempos el 10 de abril de 2011
El tiempo conspira contra el proyecto político vigente. La dura realidad ratifica varios de los elementos que estaban latentes en el pasado inmediato pero que se diluían gracias a medidas que funcionaron muy bien en el corto plazo. Primero fueron las “nacionalizaciones”, después los bonos, siguiendo la saga inaugurada en 1997 por el Bonosol. El discurso iba acompañado de medidas concretas y una bonanza general que parecían devolverle al país soberanía, al pueblo poder sobre su destino y a los más pobres ingresos concretos a sus bolsillos.
El pasado 30 de marzo fui invitado por Amalia Pando a participar en su programa «Cabildeo» (que emite la red RTP). Fue un reencuentro después de nueve años.
Página Siete publicó hoy, 1° de abril de 2011, fragmentos de esa intensa y reveladora conversación. A continuación transcribo esos fragmentos publicados.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 6 de marzo de 2011
Uno de los elementos más importantes de la crisis política boliviana (2000-2005), fue la irrupción protagónica de los movimientos sociales, un plural que sustituía a la COB, no sólo como expresión de lo popular, sino sobre todo en su rol. Los movimientos hicieron realidad la idea de que era posible la política en las calles y la toma del poder desde las calles. Se cuestionaba al sistema, no sólo a los partidos y su déficits de mediación, sino a la propia democracia en cuanto a su concepción teórica y práctica.
Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 6 de febrero de 2011
Si hay un sector de la sociedad vapuleado ese es la clase media, la gran protagonista y la gran olvidada. ¿Pero qué es la clase media? Los marxistas la definieron como aquel sector que no ha podido acceder a los beneficios de las elites creadas por el capitalismo, pero que no está, por sus rasgos económicos (al no ser parte del circuito de producción de bienes), en el proletariado. Su destino es su empobrecimiento progresivo que la conducirá hacia el proletariado.
En puridad no es una clase social sino un grupo social que no puede reivindicar otra cosa que sus propias aspiraciones materiales de bienestar. El concepto, sin embargo, se ha impuesto de tal modo que no hay otro modo que usarlo a pesar de las reservas que despierta. Sigue leyendo

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 9 de enero de 2010
El tema de la gobernabilidad ha sido una de las cuestiones fundamentales que se planteó a partir de la crisis de abril de 2000. El proceso que se abrió en enero de 2006 buscaba, en palabras de García Linera, resolver nuestro “empate catastrófico” en función de un triunfo histórico que garantizase la gobernabilidad perdida.

Publicado en Página Siete el 4 de enero y en Los Tiempos el 3 de enero de 2010
El presidente Morales ha experimentado por primera vez en su gobierno un momento de dramatismo tal que ha removido los cimientos de su principal alianza con sus votantes más fieles y, por supuesto, con la totalidad del país.

Publicado en Nueva Crónica en noviembre de 2010
Los fuertes sacudones políticos que trastocaron completamente el panorama del país en el periodo 2000-2006, generaron una dinámica de tal intensidad que los hechos casi siempre tuvieron que asumirse cuándo estaban ya desencadenados o aún después de que habían ocurrido. El resultado fue un giro dramático en nuestra brújula histórica.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 14 de noviembre de 2010
El país avanza en un tema fundamental, los indicadores que definen su rango de desarrollo humano. Es una buena noticia. Como en todo, se trata de un largo proceso y de políticas de mediano y largo plazo que muestran resultados en los que también este gobierno tiene méritos indudables, a partir de una reorientación en proceso en sus políticas sociales, sobre todo enfocadas a la educación y la salud.
Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 7 de noviembre de 2010
Un halo mágico de legitimidad sacralizada por los grandes objetivos superiores de eliminación de la discriminación, lucha por los más débiles y concreción de una reivindicación social centenaria, “explican y explicarán” durante un largo tiempo las razones por las que se puede y se debe aceptar defectos, insuficiencias, arbitrariedades, un nuevo lenguaje y una vieja práctica política en el gobierno del MAS. “Daños colaterales”, se diría en el lenguaje bélico de hoy. “Es que el tamaño del cambio es de tal magnitud que no podemos detenernos en minucias para juzgar y cuestionar a quienes gobiernan”, es el argumento. Sigue leyendo

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 31 de octubre de 2010
Por fin, casi cinco años después de haber comenzado su gestión, el gobierno comienza a entender la importancia de las políticas de Estado. La más importante, la referida al tema marítimo. Como tal debió ser tratada desde 1879 y, contra la opinión generalizada, hasta 2005 se asumió casi siempre como cuestión de Estado.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 3 de octubre de 2010
Vivimos tiempos de confusión, de palabras mezcladas, de valores alterados, en los que ya nada tiene un sentido claro ni una dirección ética que pueda ser aceptada o entendida de modo universal.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 26 de septiembre de 2010
El Presidente -¡Chocolate por la noticia!- nos ha hecho saber lo que todos sospechábamos y/o dábamos por hecho, que piensa ser candidato a la presidencia nuevamente el 2014. Morales quiere ratificar lo que caía de maduro, que el objetivo suyo y de quienes lo rodean es perpetuarse en el poder.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 29 de agosto de 2010
El pasado 15 de junio de 2004, siendo yo Presidente, se produjo el brutal linchamiento (golpiza, apedreamiento, simulacro de colgamiento y quema) de Benjamín Altamirano, alcalde de Ayo Ayo. El cuerpo carbonizado de Altamirano apareció en el centro de la plaza de Ayo Ayo en contraste con el cortante sol y el impecable cielo azul de esa mañana de invierno.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 15 de agosto de 2010
El movimiento social de Potosí ha puesto en evidencia que la Bolivia de 2010 es idéntica a la Bolivia anterior al 2006.

Publicado en El País de Madrid el 6 de agosto de 2010
Cuarenta y nueve cuadrados pequeños dentro de uno mayor y los siete colores del arco iris conforman la segunda bandera oficial de Bolivia. Hasta donde sé, es el único país del mundo que tiene dos banderas.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 8 de agosto de 2010
La idea de edificar un “nuevo país” es una obsesión en el proyecto nacional que desarrolla el gobierno. A estas alturas, está claro, sería un absurdo negar la evidencia de que se están produciendo transformaciones muy profundas que nos obligan a todos a plantear el debate intelectual y el debate político en este nuevo escenario. Por eso, no se puede ni se debe pasar por alto que el proceso iniciado en 2006 tiene características de importancia equivalente a los dos grandes proyectos nacionales recientes, el de 1952 y el de 1982.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 1 de agosto de 2010
El gobierno del Presidente Morales protagoniza un momento fundamental de la historia contemporánea del país, que se ha basado en un proyecto nacional de largo plazo apoyado en dos premisas; la demolición total del pasado y la fundación de una nueva estructura estatal que rediseñe todo.

Publicado en Página Siete y Los Tiempos el 20 de junio de 2010
Es una premisa fundamental de la que depende el éxito o el fracaso de todos, no sólo de quienes nos gobiernan, actuar en función del largo futuro y hacerlo en función de un proyecto de país, no de un proyecto de poder de un partido o de una persona.

Publicado en Página 7 y Los Tiempos el 30 de mayo de 2010
Cuando una multitud enardecida mata del modo más brutal a cuatro policías que representan la ley y el orden nacionales, se ufanan de haberlo hecho, se niegan a devolver los cadáveres de la víctimas y culminan su acción declarando, a título de sus usos y costumbres, un territorio libre para actividades que la ley republicana tipifica como delitos, es tiempo de preguntarnos si el Estado boliviano, al contrario de lo que parece, está en un camino gravísimo de desmoronamiento, o tiene todavía posibilidades de establecer una relación básica de vida civilizada entre bolivianos.