El 17 de octubre de 2003 por una razón de genuina fe emocional y por una evidente manipulación hecha por los sectores que querían la salida del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el tema del gas se había convertido en la gran bandera unificadora del movimiento popular de entonces. La negativa militante y violenta a exportar el gas por Chile y por supuesto a Chile, se convirtieron en la arenga y el slogan todos los días del conflicto, para llegar, como suele pasar cuando se desatan los demonios callejeros, al pedido de no a la exportación de gas a nadie. Es sobre esos escombros humeantes y vidas pérdidas que llegué al gobierno para encarar la cuestión de Chile.
Mi gobierno y la política marítima
A los pocos días de mi asunción al mando llevamos acabo la primera reunión interna sobre la cuestión marítima. La idea era inicialmente mantener la cuestión del mar en bajo perfil, plantear el reinicio de reuniones no oficiales con un equipo de dos representantes por país en terceros países. Estuvimos de acuerdo en que el TLC con Chile que se hallaba en proceso de negociación, no era conveniente para Bolivia. Se decidió además tocar con firmeza la cuestión del Silala. Sigue leyendo →