
Publicada en Página Siete y Los Tiempos el 23 de enero de 2011
A pesar de conocer parte de la obra de Tzvetan Todorov de mis tiempos de estudiante de literatura, cuando el estallido del estructuralismo parecía el nuevo iluminismo venido de Francia (del que hoy guardo respetuosa distancia), nunca había leído su libro La Conquista de América (1982) en la que el centro de su reflexión es “el problema del otro”.
















