
Si se quiere una verdadera arquitectura transformadora, véase esta obra maestra de Emilio Villanueva (1948), construida en el periodo «republicano, racista, clasista y excluyente»
El Vicepresidente -es habitual en alguien que no quiere entender el valor fundamental de la creación literaria, pictórica, escultórica o arquitectónica como la argamasa fundamental de nuestras culturas- cree que el uso de frases hechas y lugares comunes bastan para justificar sus acciones. Me califica como “republicano, racista, clasista y excluyente”.


















