Publicada el 10 de marzo de 2012 en Página Siete, Página Siete Expres, Los Tiempos, Correo del Sur y El Potosí
El personaje, espada en mano galopando montado en un espléndido alazán, mira a su destino y se abraza con la historia. Deja de ser hombre y se transforma en refundador, guía espiritual, portador de todas la virtudes. El cáncer le ha concedido esa gracia reservada a unos pocos.



















