Lo que Nos Toca Hacer

Es tiempo de establecer las cosas con claridad. No es bueno suponer que la “equidistancia” en el análisis del escenario político, se justifica arguyendo que la polarización del país se debe a la ceguera de las partes enfrentadas, sobre la presunción de que cada una de ellas cree tener “la verdad” y que el debate lo hacen sobre sus caprichos.

El contexto, el MAS

Lo primero que hay que preguntarse es porqué el resultado electoral fue el que fue. Para ello la premisa es terminar con la confusión de una parte de quienes no votaron por el MAS, que mezclan sus deseos con análisis político o peor, que tienen la certeza de que “como el resultado no me gusta” no hay otra posibilidad para explicarlo que afirmar que el pasado octubre hubo un gigantesco fraude electoral. Si no se entiende que más de la mitad del país votó azul, se corre el riesgo de proponer respuestas que no tomen en cuenta esa variable fundamental de la ecuación.

El MAS ganó por dos razones fundamentales. 1. La identidad étnica que por primera vez en la historia (teniendo como punto de partida la elección de diciembre de 2005) es una certeza para la mayoría de los indígenas del país y una buena parte de la población mestiza: se sienten no sólo representados sino “parte activa de” la construcción política y social del país. 2. El éxito económico de un periodo (2006-2014) de bonanza sin precedente histórico alguno, del que el MAS fue un beneficiario pasivo pero que le permitió mostrar resultados tangibles en todos los sectores de la sociedad, desde la elite financiera hasta el ciudadano de a pie. 

La huida de Morales en 2019, coincidió -por si fuera poco- con una caída progresiva de la economía que arrastrábamos más o menos maquillada desde 2015. Caída y crisis que se agudizó a grados dramáticos como consecuencia de la pandemia del COVID.

Ambos factores llevaron al votante masista a hacer abstracción de los largos años de autocracia dictatorial de Morales; la persecución sistemática de sus opositores; la manipulación descarada del Poder Judicial y el ministerio público convertidos en instrumentos de represión; la corrupción desbocada; el despilfarro descarado; el fracaso estrepitoso de los megaproyectos de industrialización; el prebendalismo y la cooptación de los “movimientos sociales” que multiplicó la burocracia; la construcción de un espacio libre de fiscalización ligado al narcotráfico en la región del Chapare; la colusión masista con sectores tradicionales de poder; el abuso contra los pueblos indígenas -sobre todo de los llanos-; la destrucción del medio ambiente y la traición a las promesas de la “revolución democrática y cultural” y el “vivir bien”; y, finalmente, la convivencia de un estatismo obsesivo con el capitalismo más salvaje en el día a día económico.

Hoy el MAS es una cáscara vacía de todo contenido renovador y de todo lo que pueda vincularse a un proceso de cambio. La inmensa mayoría de sus votantes está completamente al margen de cualquier interés “revolucionario”. No han votado por Arce debido a su propuesta de programa o de horizonte histórico, entre otras cosas porque tal propuesta no existió. Está claro también que el discurso romántico del vicepresidente Choquehuanca no alcanza para llenar esa cáscara.

Morales y los suyos han vuelto para, una vez ganado el gobierno, retomar todo el poder. Habrá que ver si Arce tiene alguna intención de gobernar de verdad o si se avendrá a ceder espacios al expresidente y sus fuerzas corporativas.

¿Espíritu democrático en el MAS? Poco o nada.

La oposición, un recuento

Esta caracterización no tiene nada que ver con el maniqueísmo, es -a mi entender- central como base de análisis de la situación actual de la democracia en el país que, como se puede evidenciar por las primeras señales, no difiere de lo ya vivido en el periodo 2006-2019.

Determinados sectores radicalizados de la oposición quisieran un bloque que, basado en la estridencia, frene este avasallamiento. La defensa de los valores democráticos esenciales y el respeto a las reglas del juego se mira y se juzga como tibieza o, irónicamente, como una forma de acción autoritaria interna y sorda a las demandas populares. Simplificaciones facilistas. Tras la batalla todos son extraordinarios generales de escritorio.

Lo que nos toca hoy es saber cuál es nuestra tarea y como llevarla a la práctica. ¿Se trata de un ejercicio de autoflagelación? ¿Debe ser una expiación? No. Perdimos esta elección porque cometimos errores muy significativos de lectura, de gestión y de acción electoral, sin duda. Por una fragmentación promovida irresponsablemente a partir de noviembre de 2019, sin duda. Por una candidatura que le dio la espalda al único mandato que le daba sentido al proceso de transición. Por una guerra frontal contra la candidatura más importante contra el MAS probada ya en 2019, sin duda… pero dar vueltas sobre la misma noria es no sólo inconducente, es absurdo.

La lección histórica nos dice algo muy importante. El MAS ha gobernado catorce años y quiere continuar gobernando indefinidamente una vez que ha probado que puede ganar con alternancia, rompiendo el culto a la personalidad y la concentración de todos los poderes en un iluminado supuestamente imprescindible…

Las cifras reveladoras que nos dan una lección histórica

El MAS con Morales a la cabeza obtuvo el 54% de los votos en 2005. 64% en 2009. 61% en 2004. 47% (beneficiario de un gigantesco fraude) en 2019. Con Arce a la cabeza, obtuvo el 55% en 2020.

Frente a ello tenemos las experiencias de las primeras fuerzas de la oposición en ese mismo periodo: 29% Podemos (Quiroga) en 2005. 26% Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (Reyes Villa) en 2009. 24% Unidad Demócrata (Doria Medina) en 2014. 37% (víctima de un gigantesco fraude) Comunidad Ciudadana (Mesa) en 2019. 29% Comunidad Ciudadana (Mesa) en 2020.

Las experiencias de las terceras fuerzas de la oposición fueron: 8% Unidad Nacional (Doria Medina) en 2005. 6% Unidad Nacional-Convergencia Patriótica (Doria Medina) en 2009. 9% Partido Demócrata Cristiano (Quiroga) en 2014. 9% Partido Demócrata Cristiano (Chi) en 2019. 14% Creemos (Camacho) en 2020.

Si sumamos la 2º y 3º candidaturas, la oposición hubiese tenido: 37% en 2005. 32% en 2009. 33%, en 2014. 46% (víctimas de un gigantesco fraude) en 2019. 43% en 2020.  

Hechos para tomar en cuenta

¿Qué ocurrió en los tres periodos autocráticos de gobierno de Morales? Que en diversas etapas de cada gestión quinquenal, la oposición que representó alrededor de un tercio del electorado, se fue desmoronando o dividiendo hasta quedar pulverizada al término de cada mandato, lo que dio lugar subsecuentemente a la construcción de nuevas alianzas que empezaban de cero y seguían el mismo camino. Eso ocurrió en buena parte por la fuerza del masismo, en buena parte por el objetivo puramente electoral de las alianzas citadas y en buena parte por la carencia de un programa y propuesta de largo plazo, capaz de responder al cambio de fondo que se había producido a partir de 2006.

Lo que nos toca hacer

¿Cuál es la lección aprendida y el desafío a concretar?, lo que vale para las elecciones presidenciales y para las elecciones subnacionales. La fiscalización, control y denuncia de las arbitrariedades y excesos que ya se avizoran en esta gestión de gobierno.

La construcción de una alternativa genuinamente democrática que recupere el proyecto histórico del 10 de octubre de 1982, que edifique instituciones, garantice alternabilidad y propugne un sistema plural de partidos con la meta de lograr igualdad, justicia social, bienestar económico, protección y defensa del medio ambiente y autonomía real para nuestros compatriotas. Todo ello basado en el respeto a una Constitución que -por cierto- requiere varias reformas de fondo así como el reconocimiento de logros que hay que preservar.

Esa alternativa, cuyo eje es la apuesta real por la democracia, debe contar con un programa de largo plazo, transformador en lo político, social, económico y cultural. 

Esa alternativa debe, aprendida la lección, aprovechar la fuerza acumulada para no repetir la frustrante ruta de fracasos sucesivos y aglutinarse en torno a la realidad política actual.

Se dirá que quien escribe lleva agua a su molino. Es legítimo. Tanto como la lectura objetiva de los hechos. Es desde la experiencia de estos dos años en los que hemos trabajado intensamente en un proyecto nítido de futuro como es Comunidad Ciudadana, que redacto estas líneas. ¿Basado en qué? En los resultados electorales del pasado y en los de las dos últimas elecciones consecutivas; en el contenido de nuestro programa “Soluciones”, complementado por la adenda “El día después”; en nuestro compromiso de vida por la democracia; en la existencia de una masa crítica organizada a partir de una alianza plural y abierta al diálogo; y en la construcción, en desarrollo, de un camino político de largo plazo.

¿Qué se puede decir de la unidad? Que no debe construirse sobre la falsa dicotomía masismo-antimasismo, sino sobre valores compartidos y objetivos comunes, uno de los cuales es derrotar al MAS, paso necesario e imprescindible pero no suficiente. Es tiempo de agrupar a todas las fuerzas realmente democráticas de Bolivia, compartir la visión del porvenir y los medios y objetivos que hagan de esta propuesta una combinación atractiva para el elector, quien debe encontrar un proyecto de unidad de la nación que supere la falsa dicotomía étnica y regional que está fragmentando peligrosamente a Bolivia. No puede ser una unidad retórica, debe hacerse sobre la premisa del reconocimiento, preservación y fortalecimiento autonómico de nuestras regiones, de la treintena de pueblos, lenguas, visiones de mundo y culturas que -todas, sin excepción- enriquecen la noción de bolivianidad. Un tejido coherente y no puramente emocional. Una unidad, en suma, que no puede basarse en el voluntarismo ni es imperativa para juntar improvisadamente al antimasismo, cualquiera que sea la orientación y las intenciones de ese conglomerado.

Es clave para entender estas premisas que la idea de “extirpar” al MAS, prohibirlo o aniquilarlo, es no comprender su enraizamiento en la sociedad. El desafío es demostrar a sus votantes que nosotros somos mucho más capaces de responder a sus demandas que el MAS, que luchamos contra el racismo y la discriminación, que tenemos un programa para transformar la economía y mejorar el entramado que vincule a nuestra sociedad y que creemos en una Bolivia mejor, diversa y unida.  

23 pensamientos en “Lo que Nos Toca Hacer

  1. El análisis es interesante, sin embargo, no encuentro una propuesta de construcción / organización de espacios para la comunicación / formación CON la población. No se construyen cajas de resonancia / cuadros alternativos solo por hacer buenos análisis y mantenerse en ¨la línea¨ en el Parlamento y en el entorno inmediato de los lideres. Falta orientación y tareas para pisar terreno y conocer a los diversos actores y espacios en los que nos movemos. Bolivia es un país de organizaciones…

  2. ACLARACIÓN, la mitad NO voto por el MAS (Algo así como que están empates, mitad quiere a Evo y la mitad No) MAS de la mitad, la MAYORÍA voto por Arce aunque le cueste decirlo sr mesa

  3. Estimado Carlos Mesa
    Ud conoce bastante de historia
    Solo le digo… Necesitamos un GHANDI Boliviano…. Alguien con ese temple y sabiduría…
    Con eso se lo digo todo… Dios lo guíe a ser ese líder que necesitamos

  4. Debemos tener claro que existe una minoría y que ser minoría significa que se perdieron derechos y que debemos aportar al desarrollo del porvenir, que el tener una mayoría lo significa que que tengan la razón o desatiendan y desoyan a quienes piensan y optan diferente. Ser minoría es hacer esperar su voz, su pensar y su sentimiento. Saludos!

    Enviado desde mi iPhone

  5. Estimado Carlos:

    He leído detenidamente su mensaje y llega a tiempo para reflexionar y encarar de buena manera las elecciones subnacionales que se avecinan.

    Está claro que hay mucho trabajo por hacer. Pero será diferente con esa lectura de la realidad que con tanta maestría usted refleja.

    Siga adelante, habemos muchísimas personas que le admiramos y le respetamos como al gran líder que es.

    Saludos cordiales,

    Jeanette.

  6. Buenas noches Sr Mesa. Leí su contenido y estaba esperando ese mismo razonamiento y las reflexiones que usted ha comentado sin embargo yo que también estoy dentro del grupo de la minoría reflexiono y digo que dejemos nosotros mismos criticar e insultar al partido político del MAS y dejar de usar ese término masistas nuestra lucha a enfocar no debe ser por el color del partido o el nombre del partido político , nuestra lucha debe ser guiada y orientada a que la ideología comunista o chavista no conquiste nuestro territorio boliviano que por el honor de Simón Bolívar nos dejó este País en libertad a lo que creemos,sentimos y pensamos basados en principios, valores,y éticos . muchos de nuestros compatriotas se sienten identificados con el partido político del MAS como usted dijo porque fueron beneficiados conquistemos sus corazones,sus necesidades otorgándoles educación que sientan que también hay otras personas que también pueden preocuparse por cada uno ellos porque esa seguridad les proporciono el Sr Evo Morales, y la empatía que tuvo con cada uno de ellos .Si hay algo bueno que aprender de ellos es eso los bolivianos admiran mucho a un líder que tenga empatía que por la historia los indígenas han sido muy maltratados ,me gustaría compartir algo mas pero termino con esto muchas gracias

  7. Buena convocaria à una unidad reflexiva pero falta la estrategia de penetracion sîstematica en el mundo rural y el cultivo del factor CHOQUEHUANCA para dividir al MAS

    Téléchargez Outlook pour Android

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  8. ¡Análisis justo! ¡Sincero! ¡Proactivo!
    ¡Animo, Sr. Mesa en la perseverancia de su convicción democrática!
    Animo para concretar su propuesta:”La construcción de una alternativa genuinamente democrática que recupere el proyecto histórico del 10 de octubre de 1982, que edifique instituciones, garantice alternabilidad y propugne un sistema plural de partidos con la meta de lograr igualdad, justicia social, bienestar económico, protección y defensa del medio ambiente y autonomía real para nuestros compatriotas. Todo ello basado en el respeto a una Constitución que -por cierto- requiere varias reformas de fondo así como el reconocimiento de logros que hay que preservar.

  9. La concepcion del porque el voto fue asi ,debemos entender tambien que fue por la mala directris en la funcion donde buscar y convencer al votante, ,el candidato no se presento en los pueblos y no mostro su potencial que tenia, ,se dedico a las ciudades y ahun ahi se prohibio el reunirse con sus propios adherentes, en las actividades o visitas ciudadanas , algo ilogico para ellos claro esta que esto en el campo creo un rechazo y una vision de como seria el futuro con un presidente que ya actuaba asi particularmente yo estuve en este proyecto desde antes que Carlos Mesa acepte ser candidato y el trabajo de casi 3 años fue mal encaminado por las direcciones con directrices desde La Paz sin independencia de las departamentales por lo demas me parece una aceptable vision al futuro tomando en cuenta y referencia lo anterior para el futuro gracias

  10. Pingback: Carlos Mesa dice que Evo Morales volvió a Bolivia para retomar el poder - Tarija Activa

  11. Si bien esboza el camino a seguir porque “le toca” asumirlo, presenta un ejercicio que justifica el rol desempeñado en 2019-20; o sea, esperar por añadidura que los votos viniesen a CC sin ir proactivamente a cautivarlos. A los líderes no los caracteriza que sientan que no tienen más remedio que hacer algo, que “les toque”. Más bien, tienen una visión clara de las posibilidades que el desafío comporta, entienden cómo superarlos, y su determinación es su combustible.

    El rol de oposición que plantea (fiscalizar, “controlar”, denunciar, dibujar un programa de institucionalización) es obvio pero estéril. Con mayoría absoluta el MAS no dejará que ese control fructifique. Esa institucionalización es un ejercicio abstracto, académico, sin “diente”, de muy largo alcance.

    Su concepción de unificación comienza con un contrasentido. Primero afirma que no puede darse sobre …” la falsa dicotomía de MASISMO-ANTIMASISMO, sino sobre valores y objetivos comunes, como ser derrotar al MAS”. Pero, Sr. CDM, derrotar al MAS no es un valor que galvanice multitudes, y significa que el MAS es el contrario a ser neutralizado. Si pero no dicotomía? Sí concedemos que esta victoria no sea suficiente, pero no que sea un factor de cohesión orgánico, profundo, solo coyuntural.

    Su siguiente concepción de unificación se basa en encontrar un “proyecto de unificación” . Propuesta tautológica, vacía. Alude que habría que reconocer y fortalecer las autonomías. Pero no explica por qué esa potenciación de autonomías no llevaría, más bien, a exacerbar el regionalismo, que ya jugó un rol pernicioso y clave en las elecciones de octubre 18, socavando la convergencia del voto.

    Su imaginario de unidad excluye a actores de cada vez mayor peso: las plataformas y grupos de ciudadanos y activistas, y de resistencia; obvía a las poblaciones rurales y de las periferias tan importantes, a la enorme burocracia que está subyugada y rehén del MAS; y evita plantear alguna estrategia hacia las organizaciones sociales.

  12. 1. Por los ejemplos mostrados, veo imposible lograr una unidad democrática porque son muy diversos justamente porque creen en la libertad de pensamiento.
    2. Los fanáticos masistas y antimasistas nunca van a ‘creer’ que comparten valores.
    3. Nunca se va a poder demostrar a suficientes personas que otra opción es mejor a otra mientras ellos mismos no pongan en práctica sus ‘creencias’ y ‘valores’. Mientras tanto, es ‘normal’ aceptar que sus líderes practiquen sus supuestas creencias.
    4. Si se distribuye masivamente el poder, con ayuda de la tecnología se podría votar por el presidente cada año y presindir de parlamentarios que están tan desinformados como el promedio de sus votantes dejando necesariamente solo a administradores de la voluntad popular con las cuentas públicas fiscalizadas en tiempo real desde cualquier celular. El MAS ni ningún partido grande sobrevivirían a la distribución masiva del poder porque los ciudadanos no los necesitarían.

  13. Mucha retórica y lamento fútil , hace falta en la oposición un proyecto-país que surja desde las bases de la sociedad para superarle al MAS; otra cosa, hay que quitarse la venda de los ojos y no subestimar al contendor, el masismo NO tiene sólo el apoyo de indígenas y mestizos como escribe Carlos, sino también de mucha gente de clase media, profesionales, citadinos, empresarios y aún personas que viven en zonas residenciales, eso explica su alta votación sabiendo que la mayoría de la población vivimos en ciudades grandes e intermedias del pais

  14. No se si se ha percatado que en las grandes ciudades hay una significativa presencia indígena (que no es sinónimo de área rural) y, por supuesto, mestizos. De lo contrario no se podría explicar el 55% de los votos que obtuvo el MAS

  15. Ganó el MAS por qué CC no salió a buscar el voto oculto, solo se quedó a la espera que el electorado apático dé el mal llamado voto útil.

  16. Lo importante en nuestro país, es conocer su realidad, contextualizar el conjunto, conocer las necesidades de ese pueblo. Decir otra ves más que el enemigo es el MÁS, es decir otra ves más que el enemigo es el pueblo. Es decir que, no se conoce la realidad de nuestro país. Si el pueblo eligió esta alternativa, se debe pensar en ese pueblo. ¿Porque Eligen una y otra ves esa alternativa? Raro ¿no?.
    O ese pueblo se equivoca constantemente o es que los equivocados son….

  17. Ese es exactamente mi razonamiento, el adversario es el MAS, el MAS ha obtenido una mayoría clara a pesar de ser una estructura política autoritaria y envilecida, pero una parte fundamental del país se siente representada por ese partido… la respuesta no es -como digo- erradicarlo, es proponer una acción mejor que incorpore democracia real y un manejo adecuado de los valores del pueblo. El MAS debe probar si tiene condiciones de éxito económico en tiempos de vacas flacas. Gobernó con condiciones externas excepcionales y eso ha generado una percepción de bien hacer en la economía que requiere de la prueba de consistencia que enfrentamos en tiempos de crisis.

  18. Que el el MAS cristalice (¿ilusoriamente?) la (nueva) hegemonía más política que social (por ahora) en la historia boliviana es, coincido con usted, una verdad demostrada con votos.

    ¿Que los votantes del MAS hayan hecho abstracción de la autocracia y demás abusos desde el poder? Me temo que esta lectura suya no sea tan acertada. Yo diría, más bien, y con un pesimismo desolador, que la grandísima mayoría del país (más allá de los votantes del MAS) carecen de “hábitus” democrático (o, por lo menos, ese hábitus democrático en el que usted y yo pensamos cuando hablamos de democracia: democracia liberal, institucional, etc.)
    Usted, con su discurso ilustrado (y su, cierto, deseable proyecto democrático) pudo muy bien ganar una elección en Suiza o Suecia. Pero no en Bolivia, no entre la mayoría de bolivianos que saben que con las reglas del juego de una democracia clásica no ganan en la lucha cotidiana por un espacio en la sociedad boliviana. No ganan porque saben, lo viven, experimentan, que no es posible voltear la página del colonialismo interno (o la dominación “q’ara”) de un día para otro. Un año de Áñez y del murillato fue más que suficiente para cristalizar cualquier duda sobre ese discurso.

    Usted sabe que ese proyecto institucional repactado el 1982 no es algo que se pueda imaginar como una realidad dada en la sociedad bolviana. No. Usted sabe que la democracia y la deseada institucionalidad democrática es un aprendizaje constante, perseverante, laborioso. Es toda una ética de vida que, si la escuela falla, se aprende cuando se experimenta, cuando se ve que beneficia… Lamentablemente, una gran mayoría de bolivianos no tienen memoria de una democracia institucional y bonanza unidas. Lo que sí se tienen es memoria de un autoritarismo, despotismo, clientelismos… popular y populista, unido a la “bonanza” que, quiérase o no, su “desborde” llegó mucho más a “las masas populares” y campesinas que con cualquier otro régimen… Triste para la pedagogía democrática de todo un pueblo, pero beneficioso, en última instancia, para el capital (económico, social, simbólico…) de ese pueblo.

    Quizás pecó de ingenuidad (lo digo con respeto), pero de lo que se trataba era de gana una elección. Y de hacerlo ante la totalidad de un país, no sólo ante una minoritaria clase media ilustrada y ya sensibilizada con el discurso sobre la democracia institucionalizada. Quizás necesitaba impregnarle a su discurso de una buena dosis de demagogia y populismo… Triste decirlo, pero se trataba de ganar elecciones, ¿no le parece? O quizás, también, debió “traicionar a su clase” y rodearse de un entorno realmente popular y “multiétnico”, aún si eso le pareciese demagógico y populista… Se trataba de ganar una elección en Bolivia, no en Suecia !

    • Estimado moderador, esta es una version de comentario posteado por error, y en un estado embrionario. La version que asumo es otra que dejé posteriormente. Le pido, po favor, actualizar la version del comentario o bien suprimir el publicado actualmente. Reciba un saludo cordial.

  19. Concuerdo con su análisis y me permito añadir que muchos opinan y critican pero nadie propone. En Bolivia nos hemos acostumbrado a decirle a todo el mundo que se hizo mal o como se hacen las cosas y esperamos soluciones sin mayor esfuerzo. Creo que el escenario que existe en el país es muy complejo y pocos entienden el peligro a futuro, pero sobre todo dejamos pasar el hecho de que la educación nos paso una factura muy cara. Creo que hay que apostar a un largo plazo penetrando en las educación de generaciones futuras a través de programas como el “mentoring ” que consiste en refuerzo de la educación por parte voluntaria de profesionales. Creo que la tecnología, el profesional comprometido con su país y una propuesta seria como la de CC podría encarar una transformación que comience lo que debió comenzar el 2006.

    • Yo propongo la Distribución Masiva del Poder. No hay que esperar por cambios legislativos que nunca van a pasar con el MAS. Sería otro cambio social impulsado por la tecnología.

  20. Ser una sola voz, ponerse de acuerdo, buscar hablar en un lenguaje que represente los intereses comunes, bajar las defensas y buscar un acercamiento con el.otro opoditor, tender puestes de mutuo entendimiento y de puntos que los unan, bajar la mirada y dirigirla al pueblo mas humilde, mezclarse e identificarse con la voz del pueblo, le recuerdo “el padtor tirne que oler a oveja”..La mayor parte de la poblacion de Bolivia son personas que se mantienen de una economia informal, generar fuentes de trabajo psra los mas necesitados, tener empatia con la gente mas sencilla del pueblo; requiere bajarse de una postura impersonal para identificarse con las necesidades de la mayoria de la poblacion….son algunas tareas por hacer, no le parece….el unico beneficiado sera usted, porque el.pueblo “no olvida”

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