“Acceso de Bolivia al Mar”, Realidad, No Mitos

Puerto de Arica

Puerto de Arica

Más del 20% de los países del mundo carecen de Litoral. Es una verdad elemental constatar que TODOS los países mediterráneos que exportan o importan bienes a través de los océanos, independientemente de sus mayores o menores desventajas comparativas, tienen facilidades de tránsito otorgadas por naciones ribereñas para su comercio exterior a través del mar.

La legislación contemporánea sobre el mar establece condiciones que facilitan el tránsito de mercaderías desde y hacia países mediterráneos por los países próximos que tienen acceso directo a los océanos, lo que nada tiene que ver con el acceso soberano al mar del que gozan los países con litoral.

De esos países, Bolivia es el único que inició su vida independiente con acceso soberano al mar, que le fue usurpado por Chile como resultado de una guerra injusta.

En consecuencia, Bolivia NO tiene acceso soberano al mar. Esa mutilación priva a Bolivia de ser, como le corresponde por razones históricas y geográficas, parte de la Cuenca del Pacífico como lo es de la Cuenca del Amazonas y de la Cuenca del Plata. Ese sólo hecho representa hoy, en el siglo XXI, la mayor desventaja al no ser parte por derecho propio de la cuenca más importante del planeta en lo referido al intercambio económico y comercial.

Lo que Chile le da a Bolivia son facilidades que sirven sólo como paliativos y no pueden compararse en absoluto con un acceso libre y soberano al mar.

En 1904 Bolivia y Chile suscribieron un Tratado por el que Chile se obligó a otorgar a Bolivia libre tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico. Chile afirma que lo cumple rigurosamente. Esa afirmación no es cierta. Chile violó el libre tránsito en dos momentos cruciales de la historia de Bolivia. Impidió, en plena Guerra del Chaco (1932-1935), la internación de armas para Bolivia por puertos de Chile. En 1952 embargó miles de toneladas de estaño boliviano para la exportación, ante la sola gestión del magnate minero Simón I. Patiño. En 2004 Chile privatizó los puertos de Arica y Antofagasta, obligando a Bolivia a encarar una relación contractual con los concesionarios privados, vulnerando los derechos de Bolivia comprometidos por el Tratado en una relación exclusiva entre Estados. El libre tránsito concedido por Chile no es equivalente a poseer un acceso soberano al mar, menos aún cuando en la práctica dicho país lo limita.

De acuerdo a los convenios vigentes, solamente la autoridad aduanera boliviana tendría la potestad de controlar y fiscalizar la carga boliviana una vez que ésta llega al puerto. Sin embargo, esta autonomía reconocida a favor de Bolivia se ve constantemente limitada debido a que las autoridades chilenas intervienen la carga boliviana con controles discrecionales, escaneos y aforos de acuerdo a sus criterios y a su conveniencia. Los costos de esta intervención chilena recaen sobre los exportadores e importadores bolivianos. Se cobra por cada contenedor examinado entre 125 y 800 dólares.

La obligación chilena respecto al almacenaje gratuito para la carga boliviana, no es un privilegio adicional que esté al margen del Tratado de 1904.

En el caso de los puertos de Antofagasta e Iquique, la gratuidad de almacenaje de la carga boliviana es aplicada únicamente en la parte de los puertos que administra el Estado chileno y no en la parte administrada por concesionarios privados. Se debe tomar en cuenta que la parte fiscal no es apta para el tipo de carga en tránsito desde y hacia Bolivia, lo cual obliga a que gran parte de esta carga pague almacenaje desde el tercer día.

Chile afirma que Bolivia sólo paga 0,85 dólares por tonelada de la carga FIO -menos que el propio Chile- pero ese pago corresponde únicamente al uso de muelle, lo que significa pagar por la utilización de la infraestructura del recinto portuario, sin considerar que existen otras modalidades de contratación no preferencial.

Bolivia ve vulnerado su derecho de libre contratación de los servicios de porteo de su carga en tránsito, debido a que Chile otorga de forma exclusiva las operaciones de estos puertos a las empresas privadas en Arica sin el reconocimiento boliviano. De esta manera, el Estado boliviano se ve impedido de escoger a otros operadores que le ofrezcan tarifas y condiciones más convenientes.

Chile determina unilateralmente qué carga es considerada peligrosa, llegando a realizar el cobro sobre la totalidad del contenedor cuando sólo una parte de éste es carga IMO. Se debe resaltar que la carga peligrosa, por su naturaleza, es de retiro o embarque inmediato, consiguientemente su almacenaje en puerto resulta inusual y cualquier tarifa preferencial por este concepto es de aplicación excepcional.

Chile restringe el derecho de uso de sus puertos, ya que insiste en habilitar sitios extraportuarios muy alejados para la consolidación y desconsolidación de la carga boliviana, provocando retrasos y aumento de los costos para los empresarios bolivianos.

El libre acceso restringido, plagado de incumplimientos chilenos, ciertamente, no es equivalente a un acceso soberano al mar.

 

 

 

Anuncios

24 pensamientos en ““Acceso de Bolivia al Mar”, Realidad, No Mitos

  1. Pingback: “Acceso de Bolivia al Mar”, Realidad, No Mitos |

  2. My buen artículo. Ésta es una verdad que, casi nunca, se dice claramente. El mundo debe saber que eso de reclamar el mar no es un eufemismo ni un acto romántico. ¡Es un problema económico que nos pone en una importante desventaja! Chile no quiere devolvernos nuestro acceso al mar simplemente porque gana mucho dinero con nuestro enclautramiento.

  3. Excelente artículo, justo y necesario… es importante recordar que Bolivia nació o inició su vida independiente con derecho soberano al mar con acceso directo…

  4. Señor Carlos Mesa.

    En el párrafo tercero de su artículo califica Usted de “injusta” a la guerra verificada entre Perú y Bolivia contra Chile en 1879, calificativo que no se condice con la realidad de la época en que ese hecho acaeció. En efecto, en el siglo XIX, a esa centuria y sus circunstancias pertenece la Guerra del Pacifico, el uso de la fuerza, por ende la guerra, era considerado por la Comunidad Internacional como un medio legítimo, lícito, para resolver controversias entre Estados; así queda reflejado, por ejemplo, en el texto de varios de los artículos que componen la “Convención para la solución pacifica de las controversias de 1907”, cuyo artículo primero señala textualmente “Con el objeto de prevenir, tanto cuanto sea posible, el recurso a la fuerza en las relaciones entre Estados, las Potencias contratantes acuerdan emplear todos sus esfuerzos para asegurar la resolución pacífica de las diferencias internacionales.”, norma en la cual la frase “tanto cuanto sea posible” pone de manifiesto que, en los inicios del siglo XX , la guerra sigue siendo un medio lícito para la Comunidad Internacional, valoración que es reiterada en el artículo segundo “En caso de grave disentimiento o de conflicto, antes de convocar a las armas, las Potencias contratantes acuerdan recurrir, tanto cuanto las circunstancias lo permitan, a los buenos oficios o a la mediación de una o de varias Potencias amigas.”. Queda claro que en 1879 la guerra, el uso de la fuerza, no se encontraba proscrito como medio para solucionar conflictos entre Estados, y que por tanto Chile acudió a un medio lícito, justo, para resolver el conflicto que generó la propia Bolivia, al violar el Tratado de Límites de 1874, y negarse el Gobierno de Daza al arbitraje propuesto por Chile, a pesar de que tal mecanismo también se contemplaba en el Tratado; negativa que se explica por el error de apreciación política estratégica del mandatario boliviano, pues Daza llegó a la conclusión de que aliado a Perú gozaba de impunidad para violar el Tratado de Límites de 1874.

    Por cierto, la violación por parte de Bolivia del Tratado de Límites de 1874 no fue un hecho aislado, sino que estuvo precedida del no cumplimiento por parte de Bolivia del Tratado de Límites de 1866, y como dato no menor, de la propia violación del Tratado de Alianza de 1873 suscrito entre Bolivia y Perú, en virtud del cual Bolivia debía requerir de la autorización de Perú para suscribir tratados de límites, autorización que Bolivia no solicitó para suscribir con Chile el Tratado de 1874.

    Atentamente.

    • El mismo comentario sobre la licitud de las guerrs en el siglo 19, puede aplicarse a la Primera Guerra Mundial 1914-1918 y a la Segunda Guerra Mundial iniciada por Hitler en Alemania y por el Japón.

      • En reiteradas oportunidades los juristas, los cientistas poíticos y los historiadores han señalado que constituye un error aplicar criterios contemporáneos a hechos del pasado; por tanto, no resulta racionalmente correcto juzgar las guerras del siglo XIX, entre ellas la Guerra del Pacífico, con criterios adoptados a partir de 1948.

  5. creo que un resumen mas claro y concreto no encontraremos en ningún lugar, digan lo que digan los historiadores chilenos e internacionales, es imposible ocultar una injusticia de este tamaño, ningún país tenia o tiene derecho para ocupar militarmente un territorio por mas que este este deshabitado o descuidado por su legitimo dueño. ya en varias oportunidades autoridades chilenas afirmaron que se ADUEÑARON DE UN TERRITORIO AJENO.

  6. Que el uso de la fuerza era licito en 1879? Y también era lícito el salvajismo que demostraron los chilenos al no tomar presos y rematar a los heridos en las batallas, entrar a hospitales buscando hombres convalecientes para matarlos, buscar hombres pueblo por pueblo para también matarlos. También considerarían lícito incendiar iglesias y pueblos, violar mujeres, asaltar bibliotecas. Licito también pedir retribución monetaria hacienda por hacienda y licito también bombardear civiles? Licito también imponer un gobierno títere. Semejante frescura!

    Habría que hacer un concurso de atrocidades en nuestra América y ya sabemos quienes ganarían. Tengamos por seguro que todo comenzó con la invasión chilena en territorios que no eran de ellos, y la situación extremadamente irregular de explotar riquezas de otros.

    Y encima escribir tratados como el de 1904 que favorecían a Chile en un 99.99%.
    El tratado de 1904 puede ser la representación máxima de un desequilibrio entre estados pues favorece aplastantemente a Chile (calculen los ingresos solo del cobre y de la industria pesquera que contenían nuestros territorios y mares, comparada con el supuesto ahorro de usar puertos chilenos, nos vendieron espejos!) y otorga a Bolivia algunas facilidades plagadas de irregularidades y obstáculos, como las mencionadas en el articulo.

    Se concluye, una y otra vez, que este tratado es no más que un aprovechamiento de las circunstancias de parte del vencedor de la guerra del Pacífico, que seguía amenazando a Bolivia en 1904 (Konig) con la fuerza de las armas, ante una Bolivia que acababa de agotarse después de la guerra del Acre. Así mismo, sorprendió a Bolivia con la invasión de Antofagasta y nuestro Litoral en momentos en que habian bolivianos que morían en las calles producto de una hambruna que se daba en 1879.

    Cualquier análisis inteligente de ese tratado puede llegar a la conclusión que fue redactada por aprovechados chilenos, como que también fue enmendada un par de veces por los mismos, no para favorecer a Bolivia ciertamente. Este tratado menciona en una de sus cláusulas que puede enmendarse, lo cual quiere ser ignorado por Chile cuando indica que no hay nada pendiente.

    Y las mencionadas irregularidades muestran un tratado que exige rectificaciones y aclaraciones en muchos puntos o tal vez la anulación completa del mismo. El tratado incluye, por ejemplo, el aporte de Chile a ferrocarriles que tenían que construirse hacia Santa Cruz y el Beni, lo cual nunca se llevó a cabo. También incluye el ferrocarril Arica-La Paz, el cual no estuvo funcionando por muchos años (no exige esto por lo menos una reparación monetaria? Empiecen a calcular economistas).

    La única solución a este entuerto es que Bolivia recobre soberanía sobre el Pacífico.

  7. El señor Nelson Cespedes señala respecto del Tratado de 1904 que ” Este tratado menciona en una de sus cláusulas que puede enmendarse, …”, argumento errado como queda de manifiesto con la simple lectura de los 12 artículos que componen el Tratado de Paz y Amistad de 1904, en ninguno de los cuales se establece ni en forma expresa, de manera tácita, lo que imagina o desea ver el señor Cespedes.

    Si es cierto que al Tratado de 1904 se le hicieron modificaciones, pero deliberadamente se omite señalar que Bolivia consintió a dichos cambios propuestos por Chile, porque si Bolivia no hubiese consentido no habría sido posible modificar lo pactado, ya que un tratado, según las reglas del derecho internacional, solo puede modificarse si todas las partes que lo firmaron estan de acuerdo en ello, en especial si el tratado es de límites. como el de 1904.

  8. TRATADO DE 1904/¿LA COACCIÓN COMO ‘BASE JURÍDICA’? La internacionalista Karen Longaric, jurídicamente extraviada, sostiene que: “Con relación al derecho que le asiste a Bolivia a obtener acceso libre y soberano al océano Pacífico, el mismo tiene bases fácticas y bases jurídicas que en su momento serán valoradas por la Corte Internacional de Justicia. (…) como bases jurídicas, LA FIRMA BAJO COACCIÓN de un tratado que impuso límites territoriales y prestaciones ostensiblemente asimétricas entre las partes; (…). (Probables argumentos de Chile ante La Haya, La Razón)

    Longaric así como los plurinacionales (si acaso no son asesorados por esta primera), ignoran que jurídicamente el Tratado de 1904 es un ACTO JURÍDICO NO VIGENTE E INEFICAZ; al carecer de elementales requisitos estructurales para ser tenido como un acto jurídico vigente y eficaz para nuestro sistema constitucional (preexistente o actual). Ya que p.ej. quienes suscribieron y ratificaron el Tratado de 1904 (que cedió soberanía nacional), actuaron SIN TENER CAPACIDAD CONSTITUCIONAL O LEGAL PARA HACERLO.

    Asimismo resulta obvio para cualquier jurisconsulto mínimamente instruido claro está, que la ‘firma bajo coacción’ del Tratado, más bien, configura EL VICIO DE LA VOLICIÓN o de “LA LIBRE MANIFESTACIÓN DE LA VOLUNTAD CONFORME”; y que bajo ningún concepto puede considerarse como ‘base jurídica’!!!

    A decir del eminente Domenico Barbero “Mientras que la ‘intención’ es la ‘volición consciente de un resultado’, el ‘motivo’ reside en una circunstancia cuya representación suscita y determina la intención

  9. Pingback: “Acceso de Bolivia al Mar”, Realidad, No Mitos

  10. Pingback: “Bolivia Access to Sea,” Reality, Not Myths | Bolivian Thoughts in an Emerging World

    • La idea de traducir el texto de todos los escritos sobre la demanda maritima de Bolivia es excelente. Es mas, deberia traducirse el Libro del Mar, minimo en los 6 idiomas de las NNUU, mas el portugués, si es que no se lo ha hecho todavía.

      • Y tambien esperamos la digitalización del libro del mar y otros textos relacionados. Y también, aparte de la distribución gratuita mencionada, se deberia vender el libro, tanto digitalizado como en papel en un sitio web como Amazon.com.

  11. Reblogueó esto en gisihuchi70's Blogy comentado:
    Excelente aclaración!. Bajo el punto de vista económico (que para mi debería ser siempre la base para dirigir un país) estamos siempre en desventaja. Si no llegáramos a recuperar nuestra salida soberana al mar.. por lo menos debería cumplirse a cabalidad el tratado de 1904. Se necesita muy buena comunicación y negociación con Chile. Espero que se puedan sacar beneficios mutuos y para Bolivia apoyos en educación, tecnología, salud y economía. Debemos ser prácticos! y lograr lo mejor que se pueda en las actuales circunstancias.

    • Boiviia debería dedicarse al desarrollo económico, social, educativo:podrá ser la Suiiza de Latinoamérica y entonces le será más fácil conseguir una salida soberana al mar, o de repente llegarán a la conclusión que ya no la necesitan! Así en el Perú no tendremos avionetas boliivianas llevando drogas desde aeropuertos clandestinos en la Selva peruana, ni caravanas de camiones armados hasta los dientes con metralletas entrando al Perú por la frontera norte del Lago Titicaca. Y una Embajada de Boivia en Lima, invisible.

  12. Se puede racionalizar las atrocidades cometidas por Irak al invadir y anexarse Kuwait? Dirán que no porque se cometio despues de1948, pero que la anexion de Austria y la invasion de otros paises por parte de la Alemania de Hitler es aceptable asi como la anexion del Litoral boliviano por parte de Chile. Para mi todas estas historias de invasiones y las historias de horror que acompañaron a las tres citadas son injustificables.

    Ahora, si retiramos por un momento las “sombras tenebrosas”, que han venido a ser un sinónimo de lo que es Chile para Bolivia, y vemos los momentos de luz en los cuales vuelve el espiritu justo, moral, hasta cristiano, de aceptar el devolver el equilibrio al continente americano, solucionando el problema de la mediterraneidad de Bolivia, veremos que Chile no es un país imbuido de cinismo en masa, aunque hay algunos que adoptan una posicion cinica al justificar que la victoria da derechos, a lo cual se ven obligados muchos chilenos al haber nacido con el pecado mortal de “poseer” y haber heredado territorios usurpados y robados por sus antepasados quienes asaltaron territorios en forma por demás vil y poco menos que criminal.

    Pero ese pecado puede ser redimido con la apertura de conversaciones con el objetivo de reparar esta injusticia. Sí, deben liberarse de ese pecado volviendo a la actitud de americanismo que en principio sostenían. Y no se trata de regalar territorios sino de devolver lo usurpado, por lo menos en parte. De otra manera deberían renunciar a sus creencias éticas, morales y hasta religiosas, o es que han perdido la vergüenza, y el cinismo chileno en masa es una realidad?

    Yo creo en posiciones mas abiertas y que favorezcan el equilibrio roto por la guerra y los tratados de 1904 y 1929. Puede darse pues tienen que haber chilenos que al reconocer el agravio que ocasionaron, quieran contribuir al regreso del equilibrio americano y así sentirse exemptos del cinismo mencionado.

    No se trata sólo de los beneficios económicos que podria proporcionar el tener acceso soberano al mar, a Bolivia, ni porque no se puede echar la culpa de la pobreza de Bolivia al hecho de no tener mar, sino porque se debe entender que simplemente queremos de vuelta algo de lo arrebatado.

    Estamos en el caso de que Bolivia tiene la razón y Chile tiene la fuerza, a lo cual se añaden unos papeles (tratados), firmados (1904) y no firmados (1929) por Bolivia, maquinados para favorecer a Chile, por unas mentes que parecen haber tenido inspiración luciferina.

    El nudo gordiano del asunto es como ponerse por encima de esas equivocaciones históricas, asi existan papeles firmados, pero viciados por las circunstancias y forzadas por un país que se quedó con todo. Es que tenemos que entender la historia y reconocer que nos timaron al infinito, el tratado de 1904 tiene prácticamente un solo favorecido.

    No, no estaremos tranquilos hasta recuperar, así sea en parte, lo usurpado por Chile. Por lo cual debemos caminar este camino lleno de obstáculos , pero con la convicción de la nobleza de nuestro objetivo. Y esperamos también nobleza del pueblo chileno, tiene que haberla.

  13. Carlos mesa,el acceso al mar sin soberanía,obvio, esta consagrado en el tratado de 1904,por tanto es lo acordado, luego ud.no puede pedir nada mas

  14. Chile insiste en que el Tratado de 1904 es inmodificable, sin embergo Chile mismo ha MODIFICADO UNILATERALMENTE el Tratado de fronteras Perú.Chile de 1929, al no reconocer que la frontera se inicia al borde del mar en le “Punto Concordia” y pretende que se inicia en le Hito 1 tierra adentro, contradiciendo el numeral 175 de la Sentencia de La Haya sobre límites marítimos.El Derecho Internacional prohíbe la modificación unilateral de los Tratados internacionales.

  15. PUERTO PROPIO PARA BOLIVIA
    CARTA ABIERTA
    A TODA INSTITUCIÓN INTERNACIONAL DEL DERECHO
    (Litigio Chileno-Boliviano)
    Todo ser racional de la especie humana, fiel a la verdad cultural e histórica de nuestro pasado, examina y soporta atónito, el silencio inusitado del magnicidio y cobarde saqueo, transformado en el hito histórico, apocalíptico mas denigrante que Sudamérica halla conocido. Muestra palpable hoy, de lo que es capaz el espurio interés económico organizado, exhibiendo -cada año transcurrido- el desparpajo y el testimonio irracional, del malvado contubernio. Silencio alimentado por la propia Institución de las Naciones Unidas, y de aquellos grupos, adheridos a la mundana indiferencia diplomática, que participando de la insaciable confabulación, hacen naufragar, en el pestilente lago de la deshonra, la justicia y la unión de nuestro Continente.
    Tal deplorable realidad, avala por si sola, la barbarie cometida, mediante la razón de las bestias –las armas- el despojo de toda Antofagasta, sufrida por la Nación hermana de Bolivia. Tal asalto, las posteriores mentiras y seudos protocolos jurídicos, etc. son el prototipo del terrorismo y el saqueo. Tal zarpazo bélico ironiza, incluso, a la máxima jurídica internacional, cuando esta exige por un lado, cinco de días de antelación la comunicación correspondiente de una acción bélica, y por el otro, cuando, reza: “la fuerza no genera derecho”. Bolivia aún sigue huérfana siquiera, de un pequeño reparo, consistente en un puerto propio sobre el Pacífico; pese el habérsele robado toda Antofagasta!… Nada de esto, favorece el desarrollo de América y menos la coherencia de nuestra especie. La vigencia de este inaudito avasallamiento, no puede ni debe hacer zozobrar en el ostracismo del olvido, que hiere de muerte la hegemonía territorial de los países. Tal ignominioso acto lo es contra la esencia de la hermandad y de la Justicia. Quienes callan, quienes se hacen los distraídos, son los modernos eunucos, traidores y enemigos acérrimos de nuestra especie.
    Pese a que quien escribe este trabajo, no es Boliviano, el solo hecho de sentirse –no confundir con inocencia- integrante de la especie humana, como tal, ante la era virtual y donde el mundo se globaliza en todo sentido, percibe y siente, el mandato supremo de auxiliar al desposeído hermano. ¡Ho! Naciones Unidas, Instituciones Internacionales, Asociaciones civiles, etc. por favor! no habléis de derechos humanos si conocéis la realidad de un país que ayer fuera despojado de 630 kilómetros de costa marítima sobre el Pacifico, y hoy ni siquiera tiene, la asistencia del derecho ante las prerrogativas internacionales para enfrentar el nuevo desafío de la economía mundial; un puerto sin aranceles! Un puerto propio! ¡Donde la igualdad de condiciones en América? ¿Donde “La Alianza para el Progreso” de John F. Kennedy? ¿El Banco Internacional del Desarrollo solo está para prestar dinero igual que el F.M.I.? Si bien es cierto no hay que dar, sino enseñar como pescar -Biblia- también deberéis dar los instrumentos necesario a estos fines; ¿porque no un puerto soberano para Bolivia? Cual es la razón de tanta parsimonia y discriminación jurídica! Mientras exista este escarnio a la ecuanimidad, lo ha de ser también contra la Paz, contra la probidad del hombre y la armonía Americana. Quien desea desunirnos? ¿Que hermano puede prestarse a esta confabulación, de existir el consenso de la hermandad?
    Increpo, denuncio -mientras exista este solapado olvido del ostracismo Boliviano- con todo el fervor, como hijo uruguayo, como hermano americano, el denunciar ante los magistrados correspondientes y la opinión publica de América; que la justicia es una mentira! El derecho no fue creado para los ricos, a ellos no le es necesario, no lo necesitan, no es para el poderoso, por el contrario estos últimos, lo han transformado en una burlesca y danzante escenografía, reduciendo el Derecho a un mero y virtual eslogan publicitario, para darle forma de pantalla y así, ocultar los seudos arbitrajes elaborados por una diplomacia aletargada, tramada por los correveidiles palaciegos… ¿Y los derechos humanos, que dicen, mientras existe Bolivia sin Mar? Los derechos humanos, solo viven –en lo nacional- para defender los intereses de “ismos” de turno? ¿Los derechos humanos están politizados realmente? Los derechos humanos, se trafican al mejor postor?
    Esperanza, subliminal y cautivante manera sociológica, atrapando a las desposeídas y estafadas Naciones… acortándoles la larga y solitaria espera, hasta el último minuto de la senectud en encada generación; ¡justicia! si existes; ¡donde! ¿donde estas? ¿Eres realmente como dicen los descreídos; una ficción? Esperanza, canto de sirena, que al igual a nuestro Ulises, envuelto en un elemento anímico, le desfiguró la verdad del medio, haciéndole creíble la inalterable hidalguía y la moral del ser por antonomasia. Cuando conocemos la auténtica historia de Bolivia, la realidad, muestra la muerte paulatina de todo lo legítimo ante el exhorto del Derecho que le asiste a esta hermana. Esperanza, tras el grial del progreso, de los principios morales, del faro permanente, cuyo esplendor ondearía como bandera de equidad Americana. Esperanza de la hermandad venciendo al chovinismo, sin distingos de límites territoriales, patrias, razas, credo o dogmatismo; anhelando nutrir, la fragua permanente donde moldear la herencia de ancestrales ejemplos Americanos…más Bolivia, aún no se le ha reintegrado siquiera una salida al mar, libre e independiente, pese habérsele arrebatado, insistimos, 630 kilómetros de costa marítima sobre el Pacífico o sea toda Antofagasta.
    Ho! Hijos de América estafada, que creéis en vuestros semejantes, donde el reparo a tu hermana olvidada? Obreros, Rectores, Intelectuales, Estadistas, etc., poseedores de títulos académicos o cargos ostentosos, podrían ustedes imaginar, que la probidad de los hombres, pueda ser, vilmente escamoteada, mediante la burla y la estafa? Habéis siquiera imaginado un día, percibir impávidos, a nuestra América, reducida al comando de esclavos, confabulados en el contubernio del silencio? Que otra cosa no es todo esto, ante la marginalización del Derecho que le asiste a tu hermana Bolivia? Rito al vil metal, engendro y producto de la ignorancia, alimentado por quienes, ávidos del afán desmedido, nada les importa y menos tener conciencia de estarse devastando el ecosistema de la especie humana, pues la trasgresión al Derecho Nacional e Internacional, arrasa con la dignidad y la moral de los hombres libres y por ende de las sociedades.
    Vender la verdad histórica, es perpetuar el olvido para quienes yacen estafados esperando una repuesta digna. No tratar por los responsables, el drama mayor de América -el mundo geocarcelario Boliviano- es inmortalizar la incapacidad de los Órganos naturales del Derecho por excelencia. Insisto, estamos frente a un país hermano, asfixiándose por el ultraje padecido. Si bien el ser, conoce muchas inerrables injusticias, el mantener esta conflagración, es excitar la antología de la incongruencia cultural, exhibiendo lo que es capaz la indignidad, ante el clamor de la verdad y la justicia cuando se topa con los “oídos sordos”. Apelar ante esta urgencia que mas que Boliviana es netamente Americana, es y será la honorable actitud para confinar además y de buena vez, los sortilegios de la cobardía y la arrogancia de los ignorantes.
    En síntesis, ver hoy a Bolivia la usurpada, sin sus inalienables derechos, dentro de la jurisprudencia Internacional, es fomentar y exhibir a los cuatro puntos cardinales, -en la real dimensión telúrica- lo más deplorable e insultante, respecto al Derecho. Vender al mejor postor foráneo, bajo la pantalla del silencio, la deslealtad para con nuestra América, es fomentar la putrefacta deshonra y el cobarde cultivo de la indiferencia mundana, para alimentar el cementerio de la indignidad de los cresos tropicales… La guerra del Pacifico, donde otrora, la sangre de imberbes hermanos americanos, regaron los suelos de Bolivia, Chile y Perú….debe llamar a la reflexión no solo a las Instituciones Internacionales del derecho humano, también a la propia hermana nación chilena, donde por suerte existen –aunque pocos- ilustres hijos, que venciendo la ignorancia y la historia dogmatizada, se erigen en hidalgos defensores de una salida al Mar para Bolivia.-
    Kenneth W. Mendoza Crampton C.I.848.113-9 (Uruguay)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s