¿Más Allá del Bien y del Mal?

max_payne_3_105 Hace algunas semanas el desprejuiciado público del festival de Cannes abucheó con dureza la película “Sólo Dios Perdona” del danés Nicolás Winding ¿La razón? Los niveles de violencia del filme sobrepasaban los límites de tolerancia de los espectadores. Nada nuevo diré si afirmo que los motores de los seres humanos están ligados a la obtención del poder y que el mejor aceite para hacerlos funcionar son la violencia y el dinero. Sí, sin duda pero ¿debemos celebrarlo? El acceso irrestricto de todos al inmenso universo de la web, eso quiere decir todos: niños de cinco años, de diez; adolescentes de quince; jóvenes de veinte o de veinticinco, da lugar a un número casi infinito de estímulos en todos los ámbitos. En lo que nos concierne, es una gran ventana a textos y sobre todo imágenes de violencia en sus más sofisticadas variantes. Acciones de destrucción con todas las variantes de sadismo, abuso y aberración que se pueda imaginar, están navegando en el espacio esperando el consumo instantáneo y gratuito de cualquiera. Instrucciones y métodos, manuales y consejos sobre cómo hacer bombas, cómo matar. Pasos a seguir para destruir y hacer desaparecer cuerpos. Justificaciones ideológicas sofisticadas, políticas y religiosas o ambas combinadas, alegatos para destruir al prójimo, o simples ejercicios del placer de la destrucción de la vida. Sí, por el gusto de matar, como el gusto por una buena comida… Juegos. Uno, cien, mil, cien mil juegos al acceso de todos. Juegos de diseño perfecto que hacen que los jugadores se queden insomnes de tantas horas empleadas en ellos. Muchachas y muchachos que han aniquilado, decapitado, desmembrado, ametrallado, torturado a miles y miles de personas virtuales (cada vez más perfectos, cada vez más próximos a la imagen real de seres humanos) que acaban diluyendo la diferencia entre realidad y ficción. Series de televisión y películas en los que los niveles de violencia explícita superan los límites de la realidad. ¿O no? ¿Es que la realidad no es suficiente? Parece que no lo es hasta que en la vida tangible nos encontramos con quince cadáveres decapitados tirados a la vera de una escuela, los cuerpos por un lado, las cabezas por el otro. En el cine una bala, dos y cien acribillan a un cuerpo, los ojos se salen de las órbitas, la caja craneana estalla y los sesos se desparraman y manchan las paredes, la sangre sale a chorros como de una fuente. Zombies despedazan y son despedazados. El esperpento es un modelo estético a seguir. Todos tienen su coartada, es perfecta. Los artistas, los productores de esa maquinaria insaciable denominada genéricamente industria del entretenimiento, nos dicen a todos que no hacen otra cosa que tomar los hechos de la realidad, que es la vida la que alimenta el ingenio de guionistas y fabricantes de sueños ¿pesadillas? Es la vida, insisten. Más que eso –desafían- en la cotidianeidad la violencia, lo brutal, las aberraciones, son mucho peores que lo que ellos se inventan (¿?) todos los días. Hemos llegado al punto de la ambigüedad total. Una gran niebla se ha cernido sobre la sociedad. Cualquier reclamo al respecto es la mirada del moralismo cargado de prejuicios, de la religiosidad que pretende cerrar las puertas de la libertad individual… ¿No es acaso verdad que lo que hace un siglo era inmoral o contra natura, hoy se reconoce como parte de las opciones legítimas de todos? Miro el mundo desde el pensamiento libre. Creo en la libertad, lucho por ella, reivindico los derechos de lo seres humanos a escoger sus opciones en cualquiera de los caminos, desde el político hasta el sexual. Creo fervientemente en la libertad de expresión y por supuesto en la libertad de pensamiento y en la libre conciencia. Respeto a quien cree y a quien no cree. He sostenido durante muchos años que, en efecto, los medios y las imágenes de sus ficciones no son sino el resultado de lo que la sociedad produce todos los días… Hoy, América Latina es el continente más violento del mundo, nuestras calles las más inseguras, las historias de violencia contra mujeres y niños una vergüenza que asfixia, los niños sicarios que asesinan desde los 12 años existen. Las pandillas se inician con violaciones colectivas y crímenes al azar. Casi nadie ve diferencia entre las carteles del narco y sus crímenes masivos y las policías corruptas que hacen cosas muy parecidas. Los adolescentes no encuentran extraño ahogarse en alcohol o enajenarse en drogas hasta el riesgo de la vida. Todo en dosis extremas, todo cuanto antes, a los 8, a los 10, a los 12 años ¿Por qué no? Quizás es tiempo de detenerse en el camino e indagar ¿Por qué esta niebla se hace cada vez más densa sobre nuestros ojos? ¿Por qué vivir en sociedad es un ejercicio cada día más brutal? Carezco de conclusiones morales pues no me gustan las moralejas, pero estoy obligado a reflexionar sobre las supuestas ventajas de quienes buscan estar más allá del bien y del mal.

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4 pensamientos en “¿Más Allá del Bien y del Mal?

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  2. El nivel de violencia generalmente aceptado en una sociedad dada, es una construcción social que se logra cuando más personas de ese grupo aceptan como normal mayores niveles de violencia. Es decir que los 30 años de violencia callejera que nos ha infligido la izquierda, ha logrado que hoy miremos violencia sádica en las calles, sin mucho espanto, o sin el espanto suficiente como para hacer algo contra eso. Cabe recordar que “La violencia ES pobreza, y peor aun, la pobreza ES VIOLENCIA” y cuando un gobierno deja de ejercer la administración de nuestro dinero para dedicarse a infligir violencia judicial, violencia callejera y violencia a través de la coacción, si no abrimos los ojos, si no paramos esta violencia estatal, la pobreza que nos inunda, que no es únicamente económica, nos devorará como un monstruo que se engulle todo lo bueno. Por eso no sirven las tibiezas. O estamos con la paz, y tomamos acciones No Violentas, o morimos a la par que muere la bondad en nuestras vidas.

  3. LA TECNOLOGIA NOS ESTA DEVORANDO, PRONTO POCO QUEDARA DE HUMANIDAD EN ESTA COMPLICADA ALDEA SOCIAL, TALVEZ SEREMOS AFORTUNADOS QUIENES PARTIREMOS ANTES, CON LA TRISTEZA DE DEJAR UN MUNDO PEOR DEL QUE ENCONTRAMOS, AL FINAL CONVENCIDOS QUE DE ESE COMPLICADO CONCEPTO DE “dios” MUY POCO UTIL NOS FUE …AUNQUE ALGUNOS LUCRARON CON EL PARA HACER SU PARAISO EN LA TIERRA..

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