Presencia en Santiago de Chile en Encuentro Binacional sobre el Mar

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El 26 de abril de 2013 estuve en Santiago de Chile, invitado por la Fundación Friedrich Ebert y la Fundación Chile 21, cuya figura más relevante es el exsenador y exministro Carlos Ominami, para participar en un encuentro binacional con la presencia de especialistas, analistas y políticos de ambos países sobre nuestra reivindicación.

La reunión se desarrolló durante todo el día con representantes de la centro izquierda e izquierda chilena (Parte de la Concertación) y un espectro plural de parte de Bolivia.

Me parece relevante en este caso reflejar el impacto de nuestra presencia en Chile un día después de la presentación del Juicio ante el Tribunal Internacional de Justicia. Estas son algunas de las publicaciones que reflejan mi presencia en la capital chilena.

Comienzo por la reproducción de la entrevista que me hizo CNN en Chile que se puede ver en su totalidad

CNN CHILE

AGENCIA EFE

Litigio en La Haya

EL EXPRESIDENTE DE BOLIVIA RESPALDA LA DEMANDA MARíTIMA EN LA CORTE DE LA HAYA. SOSTIENE QUE ESE ES EL CAMINO PARA LLAMAR LA ATENCIóN DE CHILE Y OBLIGARLE A NEGOCIAR

Carlos Mesa dice “yo también habría acudido a La Haya”

LA PAZ/ANF ELPAIS@OPINION.COM.BO | 27/04/2013 | ED. IMP.

El expresidente Carlos Mesa, en Chile. efe

El expresidente Carlos Mesa señaló en Santiago de Chile, según la edición electrónica de este viernes de El Mercurio, que “yo también habría acudido a La Haya”, respaldando la decisión del presidente Evo Morales, que ordenó presentar una demanda marítima contra Chile en la Corte Internacional de Justicia.

Mesa, quien se encuentra en Chile con el fin de participar en un encuentro académico, insistió en que la argumentación boliviana “no tiene vínculo alguno con el tratado de 1904, ni tampoco hace referencia a él de manera directa”.

“Además, no pone en cuestión uno de los argumentos de Chile, que es la intangibilidad del tratado”, agregó.

Consultado si él hubiera tomado la misma decisión que adoptó Morales, Mesa respondió que “probablemente sí, también habría acudido”.

“Quiero dejar constancia como boliviano, como ciudadano y ex Presidente de mi país, que tengo la frustración de una espera interminable y de dilaciones que nunca llegan a nada. Hemos inventado todos los mecanismos racionales para lograrlo y sin éxito”, enfatizó.

En la misma línea, afirmó que la demanda “es un camino para llamar la atención a Chile de algo que me parece evidente ante todos”.

Mesa participa en un encuentro organizado por Chile 21 y la Fundación Friedrich Ebert, que se lleva a cabo en un centro de eventos del Cerro San Cristóbal.

La cita, programada con anterioridad, no está directamente relacionada con la presentación de la demanda efectuada por Bolivia en los últimos días.

PERIODICO LA SEGUNDA DE CHILE   

Ex Pdte. boliviano Carlos Mesa: “Demanda no es un obstáculo, sino una oportunidad”

“Podemos demostrarle al mundo que se puede encontrar una solución por la vía del diálogo, antes de encontrar una respuesta en un fallo del tribunal en La Haya”, señala el ex gobernante del país vecino.

por:  Claudio Salinas M., La Segunda
viernes, 26 de abril de 2013
Carlos Mesa
Llegó este jueves a Santiago junto a otros destacados personeros de la élite boliviana -el ex canciller Armando Loayza y el ex cónsul en Chile Walker San Miguel- para participar hoy en un encuentro convocado por las fundaciones Chile 21 y Friedrich Ebert, orientado a examinar el sombrío estado de los vínculos entre ambos países, coronado con la demanda ante La Haya.

Al ex Presidente Carlos Mesa (historiador y periodista, 59 años) le tocó gobernar Bolivia entre octubre del 2003 y junio del 2005, etapa en la que protagonizó ásperos entreveros con el Presidente Ricardo Lagos. Aunque crítico de Evo Morales, se alineó con la estrategia de llevar a Chile ante la justicia internacional y analizó con La Segunda el difícil momento de la relación bilateral.

-¿La demanda boliviana contra Chile representa un fracaso de la política y la diplomacia?

-Que no hayamos podido conseguir durante más de un siglo una solución definitiva a la mediterraneidad boliviana, es una frustración. La decisión boliviana de llevar el tema a un tribunal internacional plantea una pregunta de fondo: ¿no seremos capaces antes de las definiciones jurídicas de intentar nuevamente un diálogo, aunque el contexto parezca ser el menos adecuado en un momento como éste? Hay que analizar por qué hemos llegado a una situación que muestra nuestra incapacidad de encontrar una solución al problema.

-¿Cuánto hay de responsabilidad en este resultado de las élites de ambos países?

-No es una respuesta fácil. Me inclino a pensar que quien tiene la pelota en su cancha es Chile y, en consecuencia, la voluntad política y el sí depende mucho más de Chile. Bolivia ha planteado siempre una solución razonable, nuestra petición no ha sido desmesurada, ni ha estado fuera de lo que es posible entender como una reivindicación en espacio geográfico, en superficie y en resultados, que sea impensable para Chile.

-La demanda busca forzar a Chile a negociar, pero es muy difícil imaginar que un país acceda voluntariamente a negociar una cesión de su soberanía, tomando en cuenta además el amplio rechazo que ello suscita en nuestra opinión pública.

-Entiendo la dificultad y me doy cuenta de que el punto crítico está en el espacio geográfico que se cedería, reduciendo la superficie de su territorio y, en consecuencia, supone que se debe establecer cuando menos una opción de compensación equivalente. Desde la lógica boliviana, evidentemente nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo convencemos al pueblo boliviano de que habiendo perdido 120 mil kilómetros cuadrados, no se pueda recibir sólo unos 2.500 o 3.000? Para hablar en términos generales. Ambos países están en una gravísima dificultad de opinión pública. De pronto la posibilidad de un fallo internacional nos puede ayudar a ambos.

-¿Qué paralelo haría entre la tensión bilateral que vivió con el Presidente Lagos y la que impera hoy entre los presidentes Morales y Piñera?

-En lo esencial, ambos gobiernos hemos planteado lo mismo, pero en la actual situación bilateral las cosas se han llevado a límites de tensión innecesarios. No sólo ha habido dureza verbal; algunas acciones me parecen innecesarias, como el incidente de los soldados bolivianos, que Chile pudo haber resuelto de una manera mucho más sencilla y así no dar oportunidad a que Bolivia respondiera como lo hizo el Presidente Morales. Con el Presidente Lagos tuvimos respeto a las formas, aunque en esencia ambos países mantuvimos una posición similar a la que han enfrentado el Presidente Morales y el Presidente Piñera.

-En Chile se esgrime con frecuencia que la mediterraneidad es un tema que las autoridades bolivianas enarbolan con propósitos internos, sobre todo cuando están en bajos rangos de apoyo ciudadano.

-Eso no se sostiene, no creo que el Presidente Morales necesite en absoluto del tema marítimo para respaldar sus posibilidades políticas y sus opciones electorales, que como usted sabe yo no comparto. No lo fue tampoco en mi caso: cuando yo tuve la confrontación con el Presidente Lagos, tenía 82% de respaldo popular.

-¿Por qué Bolivia optó por no denunciar el tratado de 1904?

-Porque Bolivia tiene una política de Estado y conoce perfectamente la consistencia e inconsistencia de determinada lógica. Uno podría denunciar el Tratado de 1904 por mil razones, pero esto tiene dificultades insalvables que nos coloca en un todo o nada que no tiene sentido. La acción de Bolivia demuestra serenidad, seriedad y búsqueda real de una solución, no una confrontación por la confrontación. Eso se plantearía si hubiéramos ido por el camino del Tratado de 1904, porque, más allá de mi pensamiento como boliviano, entiendo la lógica de las relaciones internacionales y de un tribunal de justicia.

-En la óptica de Chile es posible avanzar en una amplia agenda de temas bilaterales, sin entrar en el espinoso asunto de la soberanía.

-No es posible. Bolivia y Chile siguen manteniendo una relación fluida en todos los temas. El único en el que realmente hay que negociar es el de la soberanía y es clave. Si Chile dice “hablo contigo de todo, menos de soberanía” es decir no hablas conmigo. ¡Por favor! El Presidente Piñera ha dicho “no vamos a ceder soberanía”. Bien, pero uno podría preguntarse qué hicieron sus antecesores, que sí ofrecieron soberanía a Bolivia en varias oportunidades. Quienes estuvieron dispuestos a hablar de soberanía ¿estaban traicionando la Constitución o los intereses de Chile? Podemos mencionar media docena de presidentes, si no más, que formalmente le han ofrecido soberanía a Bolivia como parte de una negociación que lamentablemente no llegó a buen puerto.

-En el mismo trance que Morales, ¿usted habría decidido demandar a Chile en La Haya?

-Probablemente sí, en el contexto en que lo ha hecho el Presidente Morales. El no ha actuado como hubiéramos pensado: haber ido al todo o nada. Yo lo entiendo, él tuvo una primera fase extraordinariamente abierta con Chile durante el gobierno de la Presidenta Bachelet, y eso no tuvo una respuesta consecuente con la buena voluntad que él mostró.

-Si Bachelet vuelve al gobierno, ¿cree que el clima bilateral mejore?

-Creo que en ella hay una actitud distinta. Escuché sus últimas declaraciones y las entiendo perfectamente; los ex presidentes tienen que alinearse con el Presidente Piñera en el tema. Pero va a pasar este momento de emocionalidad, que comprendo. Soy optimista, creo que esta demanda no es un obstáculo sino una oportunidad. Estos eventuales cinco años son una gran oportunidad para que reflexionemos por qué hemos llegado a esto y qué podemos hacer para demostrarle al mundo que se puede encontrar una solución por la vía del diálogo, antes de encontrar una respuesta en un fallo del tribunal en La Haya.

-¿El distinto signo ideológico de Morales y Piñera ha incidido en este deterioro de las relaciones?

-Sí y no. Mucho menos que entre Alan García, del Perú, y el Presidente Morales, donde hubo una actitud de ideologización excesiva. La diplomacia chilena ha sido de las más duras e inflexibles que yo recuerde de parte de Chile en relación con Bolivia.

América Latina

Ex presidente Mesa defiende demanda de su país contra Chile

  SCH03. SANTIAGO (CHILE), 26/04/2013.- El expresidente de Bolivia Carlos Mesa participa hoy, viernes 26 de abril de 2013, en un encuentro Binacional Chile-Bolivia organizado por las Fundaciones Chile 21 y Friedrich Ebert, en Santiago (Chile). EFE/Mario Ruiz

SCH03. SANTIAGO (CHILE), 26/04/2013.- El expresidente de Bolivia Carlos Mesa participa hoy, viernes 26 de abril de 2013, en un encuentro Binacional Chile-Bolivia organizado por las Fundaciones Chile 21 y Friedrich Ebert, en Santiago (Chile). EFE/Mario Ruiz

MARIO RUIZ / EFE

EFE

Santiago de Chile — El expresidente boliviano Carlos Mesa defendió el viernes en Santiago que la demanda marítima que su país presentó esta semana en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) está basada en jurisprudencia previa.

El gobierno boliviano pide en esa demanda que la CIJ obligue a Chile a negociar con Bolivia un acceso soberano al Pacífico, y uno de sus argumentos es que Chile estuvo dispuesto a negociar, en distintas ocasiones a lo largo de los últimos cien años, una salida al mar con soberanía.

“Hay una jurisprudencia preexistente. Las pruebas nucleares de Francia fueron un tema básico en el que el tribunal internacional estableció que hubo un compromiso unilateral de ese país para eliminar esas pruebas”, dijo Mesa.

Mesa aludió a las sentencias que la CIJ emitió en 1974, a raíz de sendas demandas presentadas por Australia y Nueva Zelanda contra las pruebas nucleares de Francia en el atolón de Mururoa, en las que se señaló que las declaraciones hechas mediante actos unilaterales pueden tener el efecto de crear obligaciones jurídicas.

El exmandatario boliviano (2003-2005) se encuentra en Santiago para participar hoy en un encuentro binacional Chile-Bolivia por las fundaciones Chile 21 y la alemana Friedrich Ebert, que se celebra a puerta cerrada.

“En el estudio que ha hecho Bolivia, la consideración conceptual de que un compromiso unilateral de un país a otro país es exigible tiene elementos que están basados en el derecho internacional”, explicó Mesa.

“No estamos planteando sobre vacío la demanda jurídica boliviana y por supuesto tenemos pruebas históricas de que efectivamente Chile unilateralmente hizo una oferta de soberanía a Bolivia después de 1950”, enfatizó el expresidente.

Según explicó sucintamente, los tres casos más significativos ocurrieron en 1950, 1975 y 1987.

Mesa afirmó que en 1950 el ministro chileno de Relaciones Exteriores de la época ofreció a Bolivia otorgarle soberanía, mientras que en 1975, otro canciller, el almirante Patricio Carvajal, afirmó en una carta que Chile estaba dispuesto a discutir sobre ese asunto.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera “dice ‘nunca vamos a negociar soberanía’ como si fuese un dogma histórico de fe, cosa que no es verdad”, planteó Mesa.

“Muchos presidentes de Chile ofrecieron explícitamente soberanía a Bolivia y plantearon la negociación sobre la base de que Bolivia consiguiera soberanía”, subrayó.

Consultado sobre la relación bilateral actual, el exmandatario consideró “difícil que en la gestión de Piñera haya acercamientos entre Bolivia y Chile”. “Pero Bolivia apuesta a que el nuevo Gobierno que se instale en marzo del próximo año generará un espacio de diálogo”, apuntó.

El encuentro al que asiste Mesa cuenta además con la presencia de varios representantes bolivianos, entre ellos el excanciller Armando Loaiza, el exministro de Defensa y excónsul Walker San Miguel, la senadora Centa Rek y la diputada Marianela Paco.

PERIODICO EL PERUANO
Posición
 
El expresidente boliviano Carlos Mesa defendió en Santiago que la demanda marítima que su país presentó esta semana en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) está basada en jurisprudencia previa.
“En el estudio que ha hecho Bolivia la consideración conceptual de que un compromiso unilateral de un país a otro país es exigible tiene elementos que están basados en el derecho internacional”, explicó Mesa.
“No estamos planteando sobre vacío la demanda jurídica boliviana y por supuesto tenemos pruebas históricas de que efectivamente Chile unilateralmente hizo una oferta de soberanía a Bolivia después de 1950.”
Según explicó sucintamente, los tres casos más significativos ocurrieron en 1950, 1975 y 1987.
Datos
Carlos Mesa afirmó que en 1950 el ministro chileno de Relaciones Exteriores de la época ofreció a Bolivia otorgarle una salida al mar.
Dijo también que en 1975, otro canciller, el almirante Patricio Carvajal, afirmó en una carta que Chile estaba dispuesto a discutir sobre ese asunto.

RADIO UNIVERSIDAD DE CHILE

El ex mandatario boliviano conversó con un programa de Radio Universidad de Chile, donde desterró los principales prejuicios chilenos sobre la demanda marítima de la nación altiplánica, como la utilización política del tema ante conflictos sociales.

En una entrevista exclusiva con el programa Ágora Mundo de nuestra radioemisora, el Presidente de Bolivia entre 2003 y 2005, Carlos Mesa, se refirió a la demanda presentada por su país ante La Haya.

El documento entregado por una comisión especial creada por el Presidente Evo Morales exige a la corte “que falle y declare que Chile tiene la obligación de negociar de buena fe con Bolivia un acuerdo pronto y efectivo que le otorgue una salida plenamente soberana al Océano Pacífico”.

El ex mandatario justificó esta determinación judicial ya que, pese a que la demanda marítima boliviana se extiende durante décadas, aun no se ha llegado a un acuerdo. “Lo que Bolivia está planteando ante el tribunal internacional de justicia no es la revisión ni la denuncia de un tratado, no es la exigencia de la devolución de uno o muchos territorios, sino simplemente el pedido de que el tribunal, escuchando una lógica con jurisprudencia preexistente, acepte que Chile ofreció en más de oportunidad una solución con soberanía a Bolivia y que ese es un compromiso exigible desde el punto de vista jurídico”, explicó.

Además, negó que su país utilice la salida al mar como un recurso ante episodios de crisis política. Mesa recordó que su administración gozaba de altos porcentajes de aprobación en el Gobierno mientras se generaban discusiones sobre ese tema, el cual, en sus palabras, ni siquiera estaba en su agenda.

“En el caso del Presidente Morales directamente, no hay posibilidad alguna de presumir que el tema del mar es la muleta que él necesita para controlar eventuales problemas sociales. El Presidente tiene un promedio de popularidad en los últimos seis o siete meses que está en el orden del 50 al 54 por ciento y, en consecuencia, podríamos invertir los términos del razonamiento. ¿No habrá sido más una opción de política interna del Presidente Piñera que del Presidente Morales? Me refiero por ejemplo al tema de la Celac, a los soldados bolivianos, más que ahora la demanda”, advirtió.

Para Mesa, “sin Perú no hay solución para Bolivia”. “Este es un tema bilateral en origen, sin duda alguna, pero es un tema trilateral en la definición, como lo establece muy bien el tratado de 1929. El mapa está clarísimo. En consecuencia, esta solución será, si es que existe y esperemos que sí, sobre un territorio que fue peruano y por ende la respuesta del visto bueno de Perú es imprescindible. Si esto es así, el fallo de la Haya es irrelevante”, expresó.

Ante lo dramático que resulta para un país no tener salida soberana al mar, el ex mandatario Boliviano invirtió la argumentación, preguntando cuán dramático resultaría para Chile el ceder esa soberanía, si el tema efectivamente no fuese tan  importante. “En consecuencia, es relevante para Bolivia y para Chile, de lo contrario el debate no tendría sentido”, concluyó.

En ese sentido, manifestó que “Bolivia considera que, al haberle sido arrebatado 120 km2 de superficie territorial y 400 kms lineales de costa, el que nosotros estemos buscando la reparación de una franja de 2500 kms es una nimiedad frente a un país que tiene una salida al mar tan extensa y privilegiada”.

Aunque calificó como una “caricatura inaceptable” el expresar que los problemas económicos de Bolivia están exclusivamente vinculados a su condición de mediterraneidad, Mesa expuso que perder el acceso al océano durante el siglo XX, cuando este aún era uno de los medio de transporte y comunicaciones más importante, implica consecuencias hasta el día de hoy en el crecimiento desacelerado de la nación boliviana.

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10 pensamientos en “Presencia en Santiago de Chile en Encuentro Binacional sobre el Mar

  1. Felicidades. Muy bien presentado, explicado y defendido. Concuerdo plenamente con lo que usted expresó en CNN.
    Un saludo.

  2. Como Bolivia sostiene ante la Corte que Chile tiene la obligación de negociar, es pertinente preguntarse en qué consiste ese verbo, y al respecto el Diccionario de la Rae señala cinco acepciones, de las cuales las dos últimas resultan pertinentes al tema en discusión. “4. intr. Tratar asuntos públicos o privados procurando su mejor logro. U. t. c. tr. 5. intr. Tratar por la vía diplomática, de potencia a potencia, un asunto, como un tratado de alianza, de comercio, etc. U. t. c. tr.”. Como se aprecia, conforme a su definición, negociar no supone, no implica, no impone a quienes participan de una negociación, el tener que aceptar los planteamientos o propuestas que se le formulan, el tener que responder afirmativamente, positivamente, a la propuesta que se le hace durante la negociación, conservando por ende la facultad de aceptarla o rechazarla conforme satisfaga o no sus intereses; en otros términos, negociar no significa, conforme a su definición, el deber de tener que decir que sí a lo que se me propone.

  3. La improvisada demanda plurinacional -sin dudas- “no es un obstáculo”, “sino una oportunidad”, pero para que los piratas costeros sigan ‘USUFRUCTUANDO’ LO AJENO, LO BOLIVIANO. Los plurinacionales ofrecen una prórroga al USURPADOR.

    Clara prueba de ello es que “el agente de Bolivia ante la Corte de La Haya” (gracias a un quid pro quo político), Eduardo Rodríguez Veltzé, considera que “la guerra (‘victoria’) no da derechos”. No obstante, Rodríguez Veltzé, no cae en cuenta de que el Tratado ese que pretende renegociar a nombre del Gobierno plurinacional, es justamente el instrumento que le genera al usurpador falsas expectativas sobre que lo que robaron, “ahora y para siempre, les pertenecerá”.

    Los plurinacionales, con su improvisada demandita, no hacen sino emular el triste caso en el que la víctima termina casándose con el violador.

    Los republicanos bolivianos, jamás esperamos que los plurinacionales tuviesen las agallas de asumir decisiones soberanas. Jamás esperamos que nos pudieran sorprender en ese sentido ni en ningún otro, porque siempre supimos que servirían al enemigo, como otrora (sirviéndose políticamente a nivel local), dilatando, y sin perspectiva.

    Empero, la actual e improvisada “política marítima” plurinacional, tiene una razón de ser en este preciso tiempo. Pues ésta, es la que nos diferenciará mañana de quienes toleraron que se siga VIOLANDO LA SOBERANÍA DE BOLIVIA, prorrogando (re-negociando como si el ordenamiento jurídico vigente lo permitiera) un Tratado INCONSTITUCIONAL.

    • Bolivia esa soberana, por lo tanto puede desconocer un tratado de límites, si lo hacen teóricamente todo el territorio sctual de Antofgasta volvería a Bolivia, pero, sólo en el papel boliviano.

      En el momento que hagan eso se trataría de un Casus Belli, y el valor de estos territorios perfectamente valen otra guerra, darían la excusa perfecta para que el palacio quemado realmente luzca quemado.

      Franz, usted piense han tenido más de 130 años para hacerlo, por que razon no lo han hecho?

      • Lo reitero. Teniendo como resuelto -unilaterlamente- el Tratado ese, los bolivianos podríamos ingresar y sentar soberanía sobre nuestros secuestrados territorios cuando nos diere la gana. Lo que indudablemente ocasionaría una guerra, que naturalmente tendríamos que asumir, y ver -recién-, sangre de por medio, quien termina con más o menos territorio.

        Son años de aletargo, razón por la cual -aún- no se asume tal soberana determinación. Pero llegará el momento, más temprano que tarde, descuiden…

  4. Pingback: Presencia en Santiago de Chile en Encuentro Binacional sobre el Mar |

  5. Repasé el documento y la verdad que lo veo deficiente:

    http://www.icj-cij.org/docket/files/153/17338.pdf

    Podríamos perdonar al gobierno y abogados bajo la excusa que este documento es solamente la aplicación y no necesariamente representa el universo de argumentos sobre la jurisdicción de la corte. En mi experiencia, memoriales argumentando jurisdicción de algún tribunal internacional suelen ser muchísimo mas extensos. Por ejemplo:

    http://www.italaw.com/sites/default/files/case-documents/ita0346.pdf

    Incluso he visto memoriales donde se ha sometido informes periciales que solo se enfocan en la definición de un solo concepto legal. En el caso de Bolivia, esperaría que en la siguiente fase del caso (si es que la corte acepta la aplicación – lo que dudo) se incluyese: a) un informe pericial sobre los hechos históricos, b) un informe pericial sobre la ley de tratados y sus revisiones, c) un informe pericial sobre el concepto de derechos “expectaticios” y la jurisprudencia sobre estos en el derecho internacional, d) análisis sobre el cumplimiento del tratado 1904, y un memorial de unas 300 páginas y alrededor de 500 anexos.

    Estas son solamente algunas de mis observaciones que tendría después de darle un primer vistazo a la aplicación. En general, creo que el documento no argumenta convincentemente la competencia de la Haya sobre el tema (por ejemplo por que se ha de permitir la retroactividad del Pacto de Bogotá o de las NNUU?). Peor aun, no hay argumentos que apoyen la razonabilidad del remedio reclamado.

    Dicho esto, el proceso y la actitud del gobierno son aun más preocupantes.

    Al parecer, Bolivia tiene la postura de que acudimos a la Haya y si no nos gusta su fallo, nos reservamos el derecho de acudir a otras instancias. Como un comentarista dijo, esto es un insulto a la Corte. Si se acude a la Haya, no se puede al mismo tiempo decir que no nos sometemos a ella. Chile puede presentar los comentarios de Evo (y del Sr. Mesa) como prueba de que Bolivia de facto no acepta la competencia de la Corte.

    También es preocupante las declaraciones de Evo de que “tiene sorpresas” listas. Este tema no es un partido de futbol o una película donde en el último minuto , uno puede presentar a Messi como salvador, o presentar algún tipo de Deus ex machina que resuelva todo. Toda la estrategia legal y evidencias tienen que ser consistentes y presentadas (o al menos indicas con reserva) desde un principio o se otorga a Chile una excusa de nullidad. Si Evo cree que los procedimientos internacionales son informales y se le mete nomas, Bolivia será quien page los platos rotos. Dicho de otra manera, un edificio se lo planea desde los cimientos. Parece que Bolivia pretende meterle un elevador y aumentar pisos después de que ya se empezó a construir y los planos ya fueron entregados a la Alcaldía (aprendimos algo del Edificio Alcázar?)

    Finalmente, nuevamente (y sin afán de ofender) puedo ver que el Sr. Mesa no tiene olfato político. Este tema no es nada más que una estrategia populista y electoral de Evo. Evo se hace de patriota y dado del proceso tardará años en resolverse, Evo gana votos y no sufrirá ninguna consecuencia negativa si esto se va al tacho y Bolivia pierde el Litoral definitivamente. Es mas, no me sorprendería que Evo le haga un juicio de responsabilidades al Sr. Veltzé si esta demanda no fuese exitosa.

  6. Si hay justicia en este mundo, el usurpador maquiavélico, roto sureño, deberá otorgar alguna forma de soberanía a Bolivia sobre la costa del pacífico, sobre el territorio invadido y asaltado cobardemente. Háganlo por su honor sureños…

  7. Chile,ahora mismo, esta violando el Tratado de Fronteras de 1929, al negarse a reconocer que la frontera entre los dos países nace en la orilla del mar el el punto CONCORDIA, medido de acuerdo a u radio de 10 kms del primer puente sobre el rio Lluta, del FC Arica-La Paz. Por simple matemáticas, el siguiente punto es el HITO 1 ligeramnte mas al Norte que el punto CONCORDIA.Segun el fallo de La Haya la delimiatcion marítima (no terrestre ) tiene como paralelo el Hito 1. Ahora Piñera dice que la frontera terrestre nace en las orillas del mar a la altura del Hito 1, cuando la msma Corte de La Haya señala expresamente que el HITO 1 “puede no coincidir con el Punto CONCORDIA donde nace la frontera terrestre, sobre la cual no ha sido llamada a pronunciarse”. Si Chile ya esta creando un incidente con el Fallo, y violando el Tratado de 1929, ¿Qué no hara si tiene un falloadverso en al litigio con Bolivia? ¿Qué inventara para incumplirlo aunque sea parcialmente?

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