Occidente, Lectura de una Crisis

crisis 02

Publicado en Página Siete y Los Tiempos 30 de enero de 2011

Gordon Brown, ex primer ministro británico, ha publicado un artículo bajo el título “Occidente ya es pasado”. Su análisis es lúcido, pero su perspectiva es esencialmente económica. La reflexión que deja planteada, en cambio, es mucho más profunda que el fin de la hegemonía del control de mercado por parte de Europa y Estados Unidos, tiene que ver con una crisis cuya profundidad empezamos a vislumbrar y que parece poner en cuestión algunos de los paradigmas que estuvieron vigentes en el mundo durante siglos.

La sociedad humana comenzó a vivir bajo la égida europea a partir del siglo XVI, cuando se impuso el dominio de España, el primer gran imperio global de la era moderna, sobre el conjunto de valores que se comenzó a exportar por los “siete mares”. Ese poder político y económico estuvo acompañado por la imposición de la religión cristiana (el 34% de los habitantes de la tierra profesan esa religión), los significativos avances científicos y tecnológicos, la estructura socio-económica a partir de la revolución industrial y, tras la hecatombe de la segunda guerra, lo más importante, la idea de los valores democráticos y los derechos humanos.

Occidente en ese tortuoso camino que lo llevó a la cúspide del poder, unipolar, bipolar y unipolar de nuevo, asumió que su papel era el de la difusión y preservación de la civilización. Lo civilizado era, desde luego, lo occidental. Probablemente esa fortaleza tuvo que ver sobre todo con la reflexión filosófica. Fue el pensamiento filosófico, desde su riquísima raíz griega hasta el existencialismo y estructuralismo, para mencionar corrientes significativas de la segunda mitad del siglo XX, el que estructuró la capacidad de proponer una visión de mundo, de vestirla de valores éticos y estéticos y de –incluso- cuestionar su propia raíz, el cristianismo en el que se cimentó su pensamiento después del declive irreversible de la Roma antigua.

En algún momento, sobre todo en el cenit de su poder, Occidente tendió a pensar que sus valores eran los valores del mundo entero y a partir de esa premisa, la difusión de estos y, eventualmente, su imposición fue una especie de cruzada contemporánea. Estado Unidos de modo militante y Europa no demasiado lejos, llevaron adelante la tarea de la expansión de la “buena nueva”. La modernidad estaba acompañada de premisas que se dieron por incuestionables durante mucho tiempo.

Ocurrió, sin embargo, que los planteamientos ideales se estrellan contra la realpolitik, los intereses, por supuesto, superaron largamente a la retórica moralista de los discursos, los hechos se impusieron a los buenos deseos y la “magia” se fue quebrando. Pero pasó algo más, la hegemonía occidental comenzó su declive con el comienzo del siglo XXI. Como dice Brown, la crisis financiera de 2008 puso en evidencia lo intuido. La caída de la hegemonía occidental parece tener fecha: octubre de ese año. A partir de entonces lo que ya venía ocurriendo se puso en evidencia, el surgimiento imparable de China, el de la India, el rol protagónico del Asia, el nuevo papel de Brasil y la propia recuperación de América Latina, el bullir del islamismo, la llamada de atención africana (¡Existimos!), han redibujado el mapa planetario. Los tamaños han cambiado, hay varios jugadores grandes además de los tradicionales que empiezan a cuestionar algo más que la economía, cuestionan los valores, demandan incorporar sus propias visiones espirituales, de pensamiento y de ideología política ¿Por qué los valores occidentales deben ser buenos para todos? ¿Por qué se pretende forzar ese imaginario de modo unilateral?

Está claro que la hegemonía de Occidente se halla en crisis y que probablemente no volverá a expresarse tal como la conocimos hasta hoy, lo que en muchos sentidos es bueno al dejar espacio para otras concepciones de mundo. Lo peligroso es suponer que todos los valores universales construidos en los últimos setenta años son producto de las imposiciones occidentales. Ese es uno de los grandes equívocos en el que se apoyan quienes de modo intencional pretenden restringir libertades y hacernos creer que se quieren liberar de un “yugo” ideológico y cultural. Más allá de Occidente y su destino (aunque sin duda con su contribución), la humanidad ha edificado valores que son de todos, el de la democracia y el  sagrado de la vida, con la lógica consecuente de los derechos humanos reconocidos por la Carta de las Naciones Unidas, son parte de un legado que no debe tocarse, aunque sí enriquecerse.

¿Si Occidente pierde su poder de persuasión y sus dominios blando (el de la cultura) y duro (el militar) sobre el planeta, la lógica de preservar esas conquistas permanecerá? Debiera ser un imperativo garantizar esa permanencia en este mundo nuevo que surge de la crisis y que es todavía una pregunta no respondida.

Anuncios

8 pensamientos en “Occidente, Lectura de una Crisis

  1. Será interesante ver los nuevos valores y conceptos que en el futuro desarrollarán los nuevos países emergentes. Cuando uno visita China se da cuenta que las formas culturales superficiales del mundo occidental -y preferentemente las de EEUU- se copían descaramente: edificios, música, atuendos, grandes centros comerciales, comida, comportamientos……y hasta se han dado cuenta que tienen que dar un paso de tuerca en el tema educativo y ser mejores que los occidentales. No sería difícil que, al final, las economías emergentes abracen culturas externas muy parecidas a las que tenemos actualmente en Occidente debido al empeño que ponen en imitarlas. En cuanto a los valores sociales y de convivencia más profundos, llevará más tiempo cambiarlos pero, sin duda, los cambiarán. Es el precio de la globalización. Andy Hargreaves dice que las nuevas generaciiones aún no saben como reaccionar para defenderse de la economía del conocimiento, que es perversa. Ahora mismo, creo que es prematuro hacer conjeturas porque es un camino incierto.
    Habrá que mantener la esperanza de que estas sociedades emergentes, que sin duda alguna alcanzarán niveles más elevados de educación, sepan mantener logros como la democracia –a pesar de la corrupción que conlleva- y los derechos humanos, y los mantengan como dos grandes pilares esenciales para la humanidad. Confiemos que las nuevas hegemonies que se están perfilando, aporten otras alternativas en muchos otros campos, que puedan unirse a las que ha conseguido Occidente.

  2. Estimado:
    Muy bueno el artículo y a la vez cierto. Me permito sugerir a futuro, corregir una precisión de rigor. En el artículo menciona que España, juntamente el poder político y económico, empezó a imponer el cristianismo. Sobre este último punto mi opinión y sugerencia. Considero más preciso y correcto decir que lo que impuso España fue la religión católica o el cristianismo católico romano. Pues a la verdad, con la época moderna mencionada, podemos identificar también a la otra rama grande del cristianismo: el Protestantismo. Que como Ud. sabe, tuvo su momento cúspide a partir de 1517 (aunque siempre hubo pequeñas ramas apostólicas puras por fuera de la Iglesia Católica), irradiando gran parte de Europa con la Reforma, teniendo como principales referentes a Lutero y Calvino, en Alemania y Suiza, respectivamente.
    Saludos,

    • Precisión correcta. Lo fundamental de mi artículo es subrayar el caracter global del imperio español en el siglo XVI, pero la diferenciación entre cristianismo católico y cristianismo de la reforma luterana es indispensable.

      • De acuerdo, gracias por su consideración. Sobre todo tomando en cuenta la diferencia del impacto que tuvieron ambas corrientes en las respectivas colonias. Pues, por ejemplo, como expresa Samuel Hungtinton -citado por Fukuyama- en su libro Who are us? Estados Unidos hubiera sido la misma si en vez de haber sido colonizados por protestantes ingleses, hubieran llegado católicos españoles, portugueses, italianos o franceses? No, definitivamente no, expresa. Haciendo referencia a la evidencia empírica del impacto positivo en el desarrollo, proveniente de los valores bíblicos cristiano-protestantes en contraposición al sincretismo católico. En concordancia con lo ya adelantado y señalado por Max Weber.
        Saludos cordiales

      • Hay un equívoco frecuente en torno a los logros de Estados Unidos. El primer elemento a considerar es que para obtenerlos aniquiló casi totalmente a los pueblos originarios de norteamérica, lo que le permitió una cohesión de dominio de los blancos (que esclavizaron y discriminaron a los negros sin misericordia hasta el gobierno de Kennedy en los años sesenta del siglo pasado), el segundo es una lectura desde la perspectiva del hoy. La historia es muy larga. Roma ya no existe, pero cuando impuso su imperio y sus logros positivos y negativos, aportó una visión de mundo lejos por supuesto de valores biblícos o cristianos
        Egipto fue un imperio que duro más de 3000 años, España fue la primera potencia mundial durante casi dos siglos. En el lejano oriente India, China y Japón, dominarons buena parte del planeta basados en valores muy distintosa los nuestros, ni digamos el imperio de Genghis Kan. Es peligroso sacar conclusiones del presente, como si este fuera el único momento a considerar de éxito de unos valores y fracaso de otros, o de recetas que sólo podremos valorar dentro de mucho tiempo.

  3. Estimado Carlos:
    Gracias por la respuesta y aclaración. La acotación (precisión) realizada, iba en tono con el contexto del artículo, buscando identificar y diferenciar los respectivos impactos de ambas corrientes en occidente, en la última era principalmente.

    Lo que queda claro de la reseña realizada, es que, los imperios y sistemas, así como nosotros los humanos, tarde o temprano perecen indefectiblemente. Pudiendo apenas, a lo lejos, osadamente valorar no necesariamente a lo mejor, sino a “lo mejor de lo peor”. Tal vez, para algunos, lo verdaderamente mejor y perdurable, aun está por venir.

    Saludos y gracias nuevamente,

  4. LA OPINION DE UN CIUDADANO ES LA CELULA DE LA DEMOCRACIA.

    Es una pena querer libertad y democracia en el discurso pero en la PRACTICA CENSURAR, por lo menos Sr. Carlos se valiente como su vecino BUSSINES SCHOOL, el si publica todas la opiniones, les sea favorable o no a su comentario.

  5. Su falta de paciencia es notable. Estuve un par de días muy atareado y recién entré al blog para ponerlo al día. Todo comentario se publica salvo aquel que insulte. Eso hago desde el primer día. Ahora lo puede comprobar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s