Empleo. Materia No Aprobada

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De acuerdo a información oficial el desempleo en Bolivia hoy es de 4,4% y pese a que ha subido en los últimos dos años, es uno de los más bajos de América Latina, no sólo eso, si se compara esta cifra con la del periodo democrático anterior a 2006 (8,1% en 2005) demuestra una mejora muy importante y destacable. Pero ¿Qué nos dice realmente esta cifra? Hay que tomarla como referida fundamentalmente al área urbana en el contexto de una economía dominada por la informalidad laboral.

Si asumimos que los ingresos del país han sido once veces superiores en la última década con relación a un periodo anterior equivalente, es razonable suponer que ese incremento debió traducirse en una muy significativa generación de empleos. La meta de toda sociedad, económicamente hablando, es lograr el empleo pleno y lograrlo sobre la base de que se trate de un trabajo digno, sostenible en el tiempo, vinculado a la capacidad de cada empleado con equidad de género y que garantice el acceso a salud gratuita y a una jubilación adecuada.

En Bolivia la medición y valoración de la cantidad y calidad del empleo se enfrenta a muchas dificultades. Uno de los primeros factores tiene que ver con a quién se considera como una persona empleada. La pregunta suele ser muy laxa y referida a los últimos días de actividad del encuestado. Además, no es lo mismo el relevamiento del área urbana que el del área rural. En esta última una buena parte del empleo asalariado es estacional y otra parte es en realidad “empleo” por cuenta propia. El otro factor para entender la estructura laboral del país, sobre todo en el área urbana, es la informalidad que está en cifras próximas al 70% del total de la economía. La informalidad es de hecho un espacio opaco en el que las cifras no esclarecen gran cosa. Sus mayores problemas tienen que ver con la precariedad, el escaso o nulo acceso a servicios de seguridad social, la inexistencia de aportes para la jubilación y el incumplimiento de las leyes laborales, sobre todo en lo referido a la edad, horas trabajadas, remuneración justa, descanso y vacaciones. Como ocurre en el ámbito fiscal la ley y las obligaciones de su cumplimiento se aplican sólo (y no siempre) a quienes se mueven en la economía formal, lo que además contribuye a exagerar las cargas impositivas y sociales sobre los generadores de empleo propiciando un círculo vicioso del que no podemos salir.

La pregunta es si el volumen del PIB (más que triplicado en los últimos diez años) tiene una relación directa con la creación de empleos. La respuesta es que no se ha producido número y calidad equivalentes a los requerimientos estructurales del país, especialmente con relación a los jóvenes que entran anualmente como demandantes de fuentes de trabajo. En este punto no se trata de suponer que la ecuación la resuelve un Estado empleador, sea en la burocracia, sea en su propio sector productivo, por el contrario, se espera que las condiciones de bienestar económico, incentivos directos o indirectos a la producción y a las exportaciones, propiciarán la creación de nuevas fuentes de trabajo.

En la otra punta, debería suceder también que un incremento de la calidad y el nivel de la educación garantizará mejores oportunidades para conseguir un empleo. Es decir, que más ciudadanos educados y más ciudadanos con grados de especialización profesional, recibirán a su vez más y mejores opciones de trabajo.

Pero las cifras no acompañan estas premisas. De acuerdo al CEDLA el incremento del empleo se ha dado en sectores como comercio, servicios personales, transporte y construcción. Son rubros que, en términos generales, se sujetan poco o nada a los derechos laborales que reconoce la ley. Alguno de ellos además es demasiado dependiente de ciclos de bonanza y recesión, en situaciones de dificultad tiende a convertirse en volátil. La otra realidad es que la estabilidad laboral es cada vez menor. Si en 2006 era del 60%, en 2015 fue sólo del 40% (CEDLA). A esto se suma la precariedad. De acuerdo al Observatorio Boliviano de Empleo, padecen situación de precariedad en su trabajo 86 de cada 100 personas empleadas. Lo más grave es que el desempleo afecta sobre todo a jóvenes, mujeres y personas con altos niveles educativos. Y para ratificar el efecto de la informalidad sobre el trabajo, recordemos que la OIT (2009) destacaba el hecho de que los jóvenes con empleo informal en el país sumaban nada menos que el 87,4% del total. No es probable que estas cifras hayan cambiado radicalmente en el último lustro.

Si somos rigurosos debemos aceptar que el empleo es una tarea pendiente del país que requiere de cambios estructurales, una modificación de nuestra matriz productiva y políticas públicas capaces de encarar adecuadamente el fenómeno de la informalidad.

 

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3 pensamientos en “Empleo. Materia No Aprobada

  1. Reblogueó esto en Site Titley comentado:
    Sr Carlos Mesa, mis respetos y admiración a su persona, el que usted pueda mostrar las realidades en su verdadero contexto y siempre acompañado de datos que enriquecen su punto de vista y opinión nos sirve a nosotros para poder tener un criterio respecto a estos temas, pienso que los otros políticos deberían seguir este camino . gracias por su aporte al pais

  2. Si asumimos que los ingresos del país han sido once veces superiores en la última década con relación a un periodo anterior equivalente, es razonable suponer que ese incremento debió traducirse en una muy significativa generación de empleos y que La informalidad es de hecho un espacio opaco en el que las cifras no esclarecen gran cosa.
    Es un analisis frio y real que nos da a conocer nuestro ex Presidente Carlos Mesa,pero la verdad es que no hay fuentes de trabajo estables,con todos los beneficios de ley,es mas ya casi no existe,por que las empresas medianas y grandes estan totalmente copadas y a los profesionales que salen,ingresa a las filas de los desocupados,a no ser que sean militantes del partido o sea del MAS,caso contrario no pasa nada,por excelente que sea.
    Una realidad amarga es que pensamos que iban a dar lugar en las instituciones publicas,a los mejores profesionales en cada especialiodad,pero no fue haci,un claro ejemplo el casodel ex Gerente de EPSAS,que fue un dirigente vecinal de el Alto y que sus errores sufrimos y pasaremos mucho tiempo mas sin el liquido vital llamado agua,el cual ni con bombarderos EVOS lograremos paliar el problema,del agua.

  3. Estadisticas materia reprobada.
    Economia materia reprobada.

    Si bien estadisticas han sido descritas como una tercera manera de mentir que esta por debajo de las calumnias. Mesa esta claramente fuera de su elemento en esta columna.

    La tasa de desempleo tiene una definicion muy clara y especifica. En varios paises se hace seguimiento a multiples tasa que se sujetan a diferentes definiciones (e.g. http://www.investopedia.com/articles/investing/080415/true-unemployment-rate-u6-vs-u3.asp). Mesa aqui comente el mismo pecado populista que hizo Trump durante su candidatura. Es decir confunde y mezcla definiciones y ideas abstractas (empleo digno, estable, etc.) todo con un afan de simplemente criticar. Por esto su analisis no aprueba la materia estadistica.

    Tambien se confunde y se pierde en el tema economico. Si bien PUEDA que el PIB y la tasa de desempleo este correlacionadas, esto cae bajo el viejo refran de correlacion no implica casualidad. No es necesario hacer un estudio pare darse cuenta que el PIB depende mas del nivel de precio internacional de materias primas que del nivel de empleo en el pais.

    Dicho esto, concuerdo con la conclusion que el “país que requiere de cambios estructurales, una modificación de nuestra matriz productiva y políticas públicas capaces de encarar adecuadamente el fenómeno de la informalidad.” Este cambio tambien requiere de un cambio de chip en la poblacion y sobretodo en los sindicatos como la COB. La gente esta muy pre-programada con la idea de que hay una guerra de clases y que los capitalistas y patrones disfrutran de una plusvalia y por lo tanto explotan al proletariado. La realidad es que obreros y empresarios tienen que establecer una simbiosis. Cada cual tiene que reconocer que ambos contribuyen y son vitales pare el exito de una empresa. Igualmente, es necesario una reforma donde se borren el casi infinito nivel de derechos, bonos, y beneficios que tienen los obreros. Estos hacen que crear una fuente laboral formal sea altamente no rentable y en su lugar hacen que cada nuevo empleado sea un nuevo riesgo de bancarrota para una empresa. El mercado laboral es como cualquier otro mercado. Las leyes actuals solamente crean friccion y costos que resultan en un equilibrio sub-optimo donde empresario como trabajador salen perdiendo.

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